Todo está igual. Excepto las personas

Hay rincones donde el tiempo se estancó como el agua que contiene peces de colores, para mostrarnos aquellos tiempos en los que casi todo era posible. Personas de negro circulaban buscando mimbres de oros colores con los que ordenar sus pertenencias. 

Ellos ya no pasean por estas esquinas de túneles oscuros, ni tampoco sus hijos. Pero los mimbres siguen allí. Somos tan débiles que incluso los juncos y aneas nos superan en figuración. ¿Para qué nos creemos importantes?

¿Cuántas generaciones se habrán apoyado en estas piedras para charrar de su presente, e incluso de su futuro? 

Todo sigue igual…, excepto las personas.