Unas flores desafiantes de final de verano

Tras despuntar la luz inicié mi caza matutina de bellezas moradas. Con mi propia caña de pescar me acerqué sigilosamente antes de que las nubosidades se apoderaran de toda la luz. Y allí estaban ellas, desafiantes, bellas y elegantes. 

Las pillé y me las llevé sin apartarlas de su lugar de nacimiento. Simplemente fueron atrapadas para vosotros, para poderlas ver como imágenes y no como flores.