Se quedaron sin ropa y nadie les dijo nada

La luz era de atardecer, pero tamizada por la artificial de la calle que inundaba entre sombras el local abandonado. Allí estaban inertes, casi como siempre, pero desnudas, sin trabajo. Habían cerrado el local y no se las habían llevado a su retiro. Los vestidos sí se fueron. Creo que nunca tuvieron cabeza, pero tampoco estoy seguro pues igual existen cabezas de quita y pon para estos casos. Lo de los brazos ya me pareció más complicado. ¿Y ahora? Me imagino que los embargos las romperán, o el polvo las oscurecerá. Pero mientras tanto seguirán en la calle del centro, sin entender qué ha sucedido para que les quitaran sus ropas.