Un león de piedra que igual tenía frío

Hace como quince años que me encontré con este león que salía de las piedras. No metía miedo pues casi no se movía, era muy tímido y el hecho de que fuera de piedra también ayudaba a que no se moviera mucho. Era Praga, de eso sí me acuerdo. Pero no logro recordar el motivo por el que estaba tan escondido entre las rocas. Tendría frío, digo yo.