¿Qué es el arte contemporáneo, arte actual?

Si crees que tienes que preguntar qué quiere decir esa obra de arte que estás viendo, si sigues pensando que tiene que decir algo en concreto, lo mejor es que no preguntes ni sigas avanzando en intentar entender el ARTE.

Hay que retroceder algunas casillas y volver unos pasos atrás.

La música muchas veces no dice nada, las letras sí. La música crea imágenes en tu imaginación. Una primavera, un entierro, la llegada al Nuevo Mundo. 

Pero en realidad eres tú quien crea esas imágenes en tu imaginación. La música lo único que hace (bendita capacidad) es crear en ti esa imagen a través de unos sonidos abstractos.

La música como la pintura, al igual que todo tipo de arte, crea sensaciones, sentimientos, imágenes interiores, pensamientos. O no los crea. Eso depende de su calidad, del autor, y sin duda del espectador.

Al arte no le podemos pedir nada más que eso, que ya es mucho. 

Imaginarse el Nuevo Mundo escuchando a Dvorak o el sufrimiento y la pena escuchando a Chopin, o un desfile militar de la victoria escuchando a Chaikovski es lo que deseaban sus autores. Pero no todo el que los escucha se transporta a esos mundos.

Mira, escucha, mira otra vez, duda, vuelve a dudar y termina preguntándote si te interesa seguir indagando. Todo poco a poco, saboreando los pasos.

Nace, aprende, crece. Pero con calma

Ventanas de taquilla, hoy ya heridas de muerte. Espacios para no asomarse ni para conocer su interior. Y sobre todo ello, con la divergencia de la línea que parece inclinarse para nada, una frase:

"Tu conocimiento es tu verdadera fortaleza. Nace, aprende, crece".

Nunca sabremos quienes fueron E ó R

Yo nunca supe quienes eran E y R, pero me imaginé que eran amores carnales. Tampoco supe nunca si eran o son. Depende. 

Lo único que nos debe importar es que E y R lo sepan. Su amor de letras ya estaba oxidado, así que tengo que imaginarme que era de un tiempo. Y que si ninguno de ellos, ni E ni R habían ido con su llave a quitar el candado, es que seguían unidos aunque hubiera humedades.

Me senté con mi amor A y nos pusimos a soñar con E y R. Nos los imaginamos bellos y jóvenes, brillantes y con sonrisas de futuro. Abracé a mi A y nos besamos. Nosotros nunca tuvimos candado fuera de nuestras imaginaciones. 

Lo llevábamos encima siempre.  Para que no se oxidara.

Amor o Paz. Pero cuidado, muy bien repartida

Paz y amor. Sin duda. Pero si hay que elegir…, amor. Con el amor por delante es imposible que no haya paz. Pero cuidado, paz bien repartida, que luego nos volvemos unos egoístas y nos la queremos quedar toda nosotros. Y eso ya es mucho más complicado. La paz individual, grupal, es muy sencilla. La paz como concepto universal nos parece inalcanzable. 

Es una vieja amiga a la que veo por las noches

Hace más de quince años que nos conocimos y desde entonces somos amigos. Sobre todo amigos de verano, amigos de noche que es cuando nos vemos. Ella vive en mi casa pero no nos molestamos para nada, cada uno hace su vida. 

Hablamos, no mucho es cierto, pero hablamos. Sobre todo hablo yo con ella que siempre se me queda mirando fija y no se mueve hasta que termino de preguntarle por su familia, que la tiene. 

Viven a escasos metros los unos de los otros, pero cada uno en una columna, para no molestarse en la caza. Sé que tuvo descendencia pues al menos a dos de ellos los vi paseando junto a ella, pero ahora o han crecido y son los de la otra columna o se han escapado a otros barrios. 

Le he preguntado por ellos, pero no termina de responder. O yo no la entiendo bien.

Un pato tímido que se ruborizó al verme. Uff!!

La timidez es una constante entre los seres vivos. Es posible que incluso haya leones tímidos, que se pongan colorados si se ven en una situación compleja. Este pato se asustó al verme, y en vez de huir decidió esconder su cabeza, y hacer como que se quería dormir. Vamos…, que se ruborizó al verme. Creo que les gusto a los patos. a las patas ya no.

El Madrid actual, el de siempre, el viejo


Hay ciudades por las que no pasa el tiempo aunque caigan los años sobre ellas. Este 2018 todavía contiene estas estampas de los años 60 ó 70 por mucho que parezca que tienen colores. Es el Madrid de siempre, el que sorprende, el anclado si él quiere, para demostrar que los tiempos pasan pero no arrasan.

Dos rosas para una mañana de amor a colores

Dos rosas para adornar la mañana. Dos rosas y ninguna rosa. Una roja y otra amarillo Kodak. Dos hermosas prendas de la naturaleza para ver pues no se pueden oler. Todavía.


¿Quién puso el aro en medio del mar?

En el mar también hay aros por los que tenemos que pasar, pues todo forma parte de la vida
Pueden parecernos aguas muy limpias, pero estamos controlados sin saber bien por quien

Detalle neonazarí del Casino de Murcia


En el siglo XIX se edificó el Casino de Murcia y dentro de él como recuerdo de los numerosos siglos de su presencia en estas tierras se edificaron varios patios, puertas y decoraciones con yeserías árabes modernas. Obra del arquitecto Manuel Castaños en estilo neo nazarí está inspirado en los salones reales de La Alhambra de Granada y el Alcázar de Sevilla.

Niños en Murcia rodeados de palomas

Si os parecen tiernos y simpáticos estos niños llenos de flores, mirados e incluso vistos en Murcia…, por favor, observar por un momento a las palomas del relieve. Están encantadoras. ¿Qué se dirán con la mirada?

Intenté que no se vieran nunca. Y lo logré

Las puse a andar por la pared desde la artificialidad forzada de quien juega con muñecos inmóviles. Nunca estuvieron juntas hasta este momento. Ellas tampoco lo supieron nunca.

Este señor no logró engañarme

Este señor se me quedó mirando sin casi pestañear. Me dejó un tanto sorprendido pues su figura era cuando menos peculiar, tan vestido de gris azulado. Pero no me asustó, os lo juro, me quedé mirándole fijamente por si me quería decir algo…, y cuando me hizo ademanes de que subiera con él las escaleras, le dije que no y me di media vuelta. Sospeché que aquellas escaleras no podían conducir a nada bueno.

Ibiza y sus miradas 04

Por muchas puertas que nos pongan…, si estamos de salir…, saldremos. Seamos hierbas arrastradas por el fango o personas desplazadas por las miserias y los dolores. 
Las puertas…, todas…, se pueden traspasar.


Ibiza y sus miradas 03

Ni las cadenas nos pueden sujetar cuando todo está ya roto, ya podrido, ya pasado.
Tan sólo nos queda sobrevivir al óxido imparable de la vida, y mientras tanto observar y pensar en crear compañías, aunque sean ficticias.

Ibiza y sus miradas 02

A veces asomarse es un laberinto de posibilidades
A veces lo que nos envuelve es una simple piel de rocas

No siempre sabemos qué ven los que nos miran

Ibiza y sus miradas 01

Mirarse sin ver
Sospechar que es posible asomarse sin que te vean
Sentirse encerrado en el interior mientras los aires te aprisionan contra la pared

Por eso es necesario tener ventanas en el corazón

El contraste de color y los impresionistas

En diseño gráfico se tiene muy en cuenta el contraste de color a la hora de crear sobre una página en blanco, tanto formas como sobre todo textos. Deben leerse siempre muy bien y a una distancia en relación al tamaño del impreso final. El blanco sobre el negro y al revés sería el ejemplo más simple de contraste de color, pero en realidad no se trata de eso solo, sino de lograr que algunos colores y por ello algunos textos o formas, contrasten todavía más con lo que tienen a su alrededor.

En arte sucede lo mismo y desde lo impresionistas o incluso antes, se tenía muy en cuenta ese efecto óptico para lograr colores que resaltaran sobre el resto, dando la impresión de que se estaban utilizando colores que nunca antes se había empleado por su viveza

El contraste de color bien utilizado logra que algo capte enseguida la atención del espectador, obviando en la primera mirada al resto de elementos. Lo que logramos con ellos es también un orden en la lectura de la obra, no solo leemos por la posición de los elementos o por su tamaño, sino también por su color y su contraste en relación al todo.

Los colores se diferencian entre ellos por más elementos que por el propio color. Unos son más claros que otros, otros más cálidos o fríos, más primarios, más limpios, más aburridos o planos. Y lo curioso es que no lo hacen en sí mismo, sino muchas veces en relación al color que les rodea.

En el clásico ejemplo que os dejo arriba en la imagen vemos el mismo naranja y morado sobre diferentes fondos. En algunos de ellos el naranjo cobra más protagonismo que el morado, más fuerza y contraste. Mientras que en otros es el morado el que se apodera de la atención primera y lo vemos más limpio y potente. Eso es el contraste de color y sus posibles usos.

No siempre el color complementario logra el efecto mayor, pues también depende de la temperatura de ellos, del contraste y la luz de cada uno, de la saturación o suavidad, de los tonos y de su limpieza.

Podemos tener contraste de color por el contraste que producen los colores puros muy diferentes de color como sucedería entre el banco y el negro por poner el ejemplo más simple, un efecto básico de luminosidad. También lo logramos si ponemos juntos colores fríos y colores cálidos con diferentes importancias en el diseño final. Si uno de los dos colores ocupa mucho más espacio que el otro color vecino. También provocando un contraste simultáneo al poner sobre un fondo gris unos colores puros que obligan a que alrededor de esos colores y sobre los grises surjan sus complementarios como leves sombras de los colores puros. Logramos más o menos contraste de color si matizamos la fuerza y el tono de uno de ellos. Y lo podemos reforzar si lo saturamos más o menos de color, con relación a los colores que rodean al que deseamos remarcar. Por último podemos lograr la atención si sobre un fondo grande ponemos pequeños detalles de colores complementarios, lo que nos lleva a prestarles más atención que el lógico para su tamaño.

Los pintores impresionistas fueron los primeros que estudiaron en profundidad las teorías de color, sus armonías cromáticas, el uso de los colores para “impresionar” reconstruyendo los paisajes con sus propias visiones o miradas de los momentos que captaron, trabajando con las formas de esos paisajes, y sobre los que modificaban sus colores para darles más luz, más contraste, más armonía, más impresiones en los espectadores de sus obras.

Los pintores impresionistas trabajaban muy bien los colores complementarios yuxtapuestos, usándolos en zonas suficientemente grandes para intensificar el color, mientras que los usaban en pequeñas cantidades que se fundían en el ojo humano, reduciéndose entonces a un tono neutro.



Aquí nadie se corta un pelo. Aun siendo una peluquería zaragozana


Aquí no se cortan ni un pelo. Aunque sea una peluquería. Si acaso se lo cortan a los que entran creyendo que es una peluquería al uso. No. Con esas caras de la puerta…, tiene que ser una peluquería amable, distinta, amigable, artística, atrevida, donde nadie se corta un pelo.

La diosa Hera en la Plaza de las Eras de Zaragoza


Esta escultura en bronce está en la Plaza de las Eras de Zaragoza, en pleno casco histórico, representando a la diosa Hera, hija de Rea y Titán, esposa de Zeus, reina de los Olímpicos. Representa a una joven mujer sentada en el borde de un precipicio, desnuda y dominante, mira los alrededores de Zaragoza hoy ya llenos de viviendas, cuando en teoría eran los campos donde se trillaba la mies recogida en los campos de Montemolín y Las Fuentes

Esta escultura no tiene los símbolos mitológicos de la esposa de Zeus, por lo que muy bien podría representar también a cualquier mujer zaragozana, incluida a Manuela Sancho a cuya dedicación está la calle que cruza la plaza, que miran los horizontes en búsqueda de posibles peligros. 

El autor de la obra fue el escultor zaragozano Carlos Pérez de Albéniz y la realizó en el año 1991.

El Pilar de Zaragoza, muy mal iluminado

La basílica de El Pilar de Zaragoza es así de bella…, si hay luz suficiente. Los altos, las cúpulas donde están las pinturas de Goya o de otros grandes artistas están siempre muy mal iluminadas. Nos dirán que es para el mantenimiento y conservación, obviando que hay sistemas de iluminación que no les afectan, y si de eso nos tuviéramos que fiar, no existirían museos. Comparamos su iluminación con decenas de otros templos repartidos por Europa, y seguimos sin entenderlo. Sin luz, no hay arte.

Esta capilla está nada más entrar a la derecha, desde la puerta más cercana al ayuntamiento. Como era el día de la Virgen del Carmen, tuvimos suerte y estaba mejor iluminada. Como es un lugar privado, no cabe quejarse. 
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Carta de un padre sin hijo

No nos gustan las firmas en las paredes. Creemos que ensucian y ni aportan nada ni al arte ni al urbanismo. Pero sabemos que es otra forma de gritar de jóvenes a los que no les gusta el mundo en el que están y se rebelan a su modo, con spray y equivocándose. Pero aunque insistamos sobre esto, debemos comprender sus acciones para resolverlas. En la imagen vemos a color una de sus firmas y en blanco y negro el trabajo último del trío de amigos.

Hace un mes, tres jóvenes de Brixton muy cerca de Londres murieron arrollados por un tren mientras hacían Street Art de firmas en su ciudad. Eran Alberto Fresneda Carrasco (Trip) de 19 años, Harrison Scott-Hood (Lover) de 23 años y Jack Gilbert (K-Bag) de la misma edad. Hoy el padre del primero, periodista, escribe en El Mundo un artículo de opinión. Os dejo un pequeño párrafo:

Enfilaron esa noche hacia Brixton y estuvieron bebiendo en un pub, en compañía de otros tres amigos que luego se descolgaron. La idea de adentrarse en la peligrosa encrucijada de trenes de Loughborough Junction la llevaban meditando seguramente desde hacía tiempo. Al fin y cabo, era uno de los lugares predilectos de los 'escritores' del sur de Londres, rivalizando con sus 'tags' en el borde de las vías. ¿Qué arrastró a nuestros tres hijos hasta aquella encrucijada mortal en el sur de Londres? ¿Por qué se jugaron de esa manera la vida? ¿Qué necesidad tenían de llevar su inquietud artística hasta ese extremo? Su 'última misión' ha sido pintar sus nombres en el lado de un puente a 350 yardas de donde todos murieron

El porno es el marketing de la prostitución

La literatura puede ser libros de 800 páginas o frases de una decena de palabras. La poesía puede ser rimada o dolorida. Los gritos pueden ser guturales o explicativos. Las miradas pueden ser torcidas o entreabiertas. 

Todo depende. Y a veces no sabemos de qué depende.

Castillos en las arenas de Valencia. Arte efímero

Los castillos de arena son también una constante en los veranos playeros, algunos auténticos trabajos artesanos cuando no ya con algunas miradas artísticas. Este ejemplo es de La Marina en Valencia, de este mismo fin de semana. Una forma de agradar el entorno, intentando ganarse con ellos algunas recompensas de los turistas. Arte de arena, un ejemplo de arte efímero como tantos otros, de los que nos suelen pasar desapercibidos. Y por cierto, de los que como en este caso, llevan encima muchas horas de trabajo.
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El Monstruo del barrio de Delicias de Zaragoza

Por las grandes ciudades se escondes pequeños monstruos que se crean para asustarnos por ls noches.  Son como gotas de agua y de miedo, dispuestas a sorprendernos. Pero siempre es cuestión de la mirada que le ponemos al intento.  Algunos simplemente veremos agradables notas de Street Art o incluso de humor callejero.

La sonrisa es el idioma de las personas

Escribir es gritar, es intentar abrir el aire y que suene la voz del que escribe. 


Leer es cazar, tal vez sin rumbo fijo, buscando algo mejor que el vacío, con el que llenarse.


Quien lee da valor al que escribe. Es así de sencillo. Y de complicado de lograr.

¿Quién escribe el libro, el lector o el escritor?

Un libro, una novela sobre todo, un relato, es único mientras no se lee, mientras no intervienen los lectores. El escritor lo crea y lo diseña de una forma clara, sin que falte un detalle. Sabe perfectamente todo de sus personajes, de los ambientes, de las escenas. Pero…, pero en cuanto ese libro es abierto y alguien se dispone a leerlo todo se desmorona.

El libro se convierte en cientos de libros diferentes, cada lector construye en su mente el libro, define los personajes y los decorados, incluso las historias, las entonaciones, los rostros y los gestos de los protagonistas. Todo se escapa al control del escritor creador. Y cada historia cobra vida propia en la imaginación del lector.

Daría igual si el escritor creador ha sido capaz de una definición contundente de los escenarios, de los detalles. Cada lector se los imagina como él quiere, da más o menos importancia a unos sobre otros, prioriza unas escenas sobre otras, se motiva de una manera o de otra con las palabras que lee, con los diálogos que expresan los personajes. Todo cobra vida con arreglo a lo que quiere el lector.

El escritor lo sabe, lo sabemos. Algunos empleamos una técnica o truco que solo nos sirve a nosotros. Cuando empezamos una novela buscamos imágenes de los personajes que estamos creando, imágenes reales de revistas o por internet. Y las tenemos a mano en nuestra carpeta de personajes. Cuando dudamos de una acción buscamos el recorte del personaje, lo miramos y le preguntamos. Y ese impreso o ese recorte habla, sin duda, y nos dice qué haría él si estuviera vivo en la escena que se nos atasca.

Pero esos recortes, esos personajes de papel no sirven de nada en el momento en que el libro sale a la venta. A partir de ese momento los personajes imaginarios los crea el lector. Y eso es lo maravilloso de la ficción en la literatura. Que incluso el mismo libro, leído una década después, nos puede decir otras cosas, contiene otras escenas y otros personajes. Un libro siempre está vivo. ¿Cuantos Quijote existen en el mundo? No se sabe.

El ARTE es arte, porque queremos. Pero nada más

Esta imagen, muy republicada en redes, sobre todo del Este de Europa, es un ejemplo que se emplea como crítica al arte contemporáneo sin pararse a pensar que tal vez el arte actual no lo entendemos porque nos encerramos en no querer entenderlo. ¿Se entiende la música, sea clásica o moderna…, o simplemente gusta?

A una sinfonía de un clásico, incluso a una ópera, o sin ir más lejos a una canción de The Beatles en los años 70 cuando nadie sabía inglés en España, no le pedíamos entenderla. Nos encantaba porque nos gustaba, porque nos resultaba “bonita”, agradable, nos motivaba, nos removía. Y por eso nos la comprábamos y la disfrutábamos.

Ahora al arte contemporáneo o incluso al moderno, le pedimos otras cosas. Vemos muy pocas obras, pero además enseguida decimos que no nos gustan. Tenemos nuestro derecho de opinión intacto, y por ello podemos decir que no nos gusta, faltaría más. Otra cosa es decir que es basura. Sin sopesar que a veces la basura también puede ser arte. Es que nadie dijo que el ARTE vino para salvarnos o para cambiar el mundo, o para estar sujeto a unos cánones fijos.

El ARTE es explorar y provocar, y por ello caben muchas más cosas de las que nos podemos imaginar. Y lo que no es ARTE pues simplemente no es ARTE, no sucede nada más. Aunque como las opiniones son inmensas en número y en matices, puede que lo que no sea arte para tí, lo sea para alguien.

Por ejemplo, la imagen de arriba, para mi es ARTE. Sé que es una imagen provocada, no es casual, por eso me parece ARTE. Si fuera una cazada, una casualidad, no me lo parecería. Alguien decidió crearla y por eso es ARTE. Todo depende.

Holanda, los molinos y los polders

Vemos aquí tres cerámicas de la Holanda que intentaba con sus molinos secar el agua de las tierras inundadas, creando un invento suyo que han llamado polders (tierras ganadas al mar) con un sistema muy peculiar de compartimentar espacios con diques elevados de tierra, secando los terrenos. Todavía es posible ver estos sistemas, convertidos hoy en aserraderos o en reclamo turístico. Pero de entrada podemos y debemos conformarnos con estas cerámicas donde vemos los típicos molinos holandeses.

Ventana en Ibiza que simula un mundo de flores

¿Os apetece ver una ventana de Ibiza? No todas tienen que ser blancas, a veces algunos artistas urbanos juegan a crear relieves planos, esos trampantojos que nos hacen creer lo que de verdad existe para nuestros ojos.

La chica de la mirada inquietante

Una señora mirando a los ojos y con el pelo azul es siempre una señora inquietante pues no mira por nada. Está sospechando, no sabe si atacarte y darte un beso o salir despreciándote por soso.

Para enfrentarse a la vida hay que tener color. Y muchas veces miradas inquietantes.

Sufrimientos religiosos en el arte para convencer

Las religiones trabajan muy bien el miedo, los sufrimientos futuros, las redenciones de sus líderes. Las religiones saben mostrar en el arte esos sufrimientos que a modo de ejemplo intentan vendernos como posibles o como sacrificios realizados para salvarnos a nosotros. Curiosamente el dolor y la muerte no tienen nada de positivo ni de agradable. Pero durante siglos fueron capaces de atrapar las conciencias y los pensamientos de la sociedad. Incluso ahora se siguen vendiendo cilicios o algunas personas necesitan reunirse con su confesor particular para contarles sus pecados. Lo más positivo sería no tener pecados.

Por este hueco debería salir agua. O entrar

Quedarnos con la mirada fija en un desagüe es posible. Sobre todo si es verde, está lleno de esos colores naturales que crecer con la humedad y que nos atraen por su viveza. Nos gusta la naturaleza sucia, lo que crece sin sembrar, lo que se planta a vivir en los lugares más inhóspitos. Es la vida.

Street Art en Lovaina, Bélgica


Hay ciudades donde se toman muy en serio el Street Art como elementos urbanos de calidad añadida. Os dejo dos ejemplos vistos en la ciudad de Lovaina en Bélgica. Obras bien realizadas, diseñadas, planteadas con criterios muy originales, diferentes, y que vienen a otorgar calidad al paseante. Además de sus zonas históricas, en las ciudades europeas es cada vez más habitual observar hermosas obras de arte en sus paredes, sobre todo por los barrios.


Fausto a tamaño natural. O eso creemos


Un Fausto de piedra curioso y de tamaño similar al de una persona, creado por Heleen Goossens.

Bello ejemplo de ARTE casi desapercibido

Cuando hablamos de ARTE nos olvidamos muchas veces de pensar simplemente en el “buen gusto” en la decoración como un arte más, capaz de crear de la nada algo atractivo, novedoso, atrayente, diferente. Esta cafetería está en la ciudad de Amsterdam y es un ejemplo de lo que intento decir. Un minimalismo decorativo que realza la figura del “todo” sin perder para nada la figura de un lugar muy limpio, que te está llamando con sus pocos elementos. 

Si pensamos en los numerosos bares de nuestras ciudades, vemos que no tiene nada que ver, esto parece más una tienda de muebles o de objetos decorativos. Han jugado con los espacios, con pocos elementos muy bien distribuidos, con aquellos que realzan sus servicios de café y zumos. Incluso el detalle de los periódicos sobre una mesa invita a entrar calmadamente a estar un tiempo.

Un bello ejemplo de ARTE casi desapercibido. Donde te venden tiempo de estancia en el local, casi más que una bebida.