¿El Niño Jesús fue Supermán?

Me encontré esta figura en la pared de una cafetería de Madrid, formando parte de la decoración simple, como vigilando a quien entrara en el local. No es arte, si acaso artesanía y no con mucha calidad. 

Pero colocada en una pared podría confundirse con una representación o montaje de una crítica, y lo consigue pues al menos en mi caso me llevó a recogerla con la cámara. A veces una tontada puede ser convertida en una duda, en una pregunta.

Libre nací. Diferente. La Zaragoza libre

Libre nací. Diferente. El grito hacia el respeto de la diversidad, de toda diversidad por los motivos que sean. El ARTE tiene la responsabilidad de meter el dedo en aquellas llegas que no siempre están bien curadas. Y aquí lo hace. La Zaragoza más libre y responsable.

El exceso de color nos puede volver locos

A veces el exceso de color existe. Y necesitamos otra vez volver a los grises, al blanco, a la calma incluso. El efecto del color puede ser violento, atrapasueños, delirante, caleidoscópico, superespirialidoso incluso. Cuidado con caer en la trampa del color.

Sin las manos, no podríamos ver lo mismo

Sin manos no tendríamos tanta música, y sin duda tampoco tantos idiomas. Las manos hablan por nosotros, incluso aunque permanezcamos en silencio. Con ellas dejamos de sentirnos ciegos ante la vida.

Música laboral de supervivencia, en soledad

La soledad del músico en la avenida del parque contrastaba con el sonido de una música americana alegre. Era el disfraz de la realidad. Las antiguas zapatillas de Stan Smith delataban su necesidad. Era música laboral de supervivencia. Era Hilo Musical en el parque…, para sobrevivir.

Vive Vallekas viva y su KontraFiestas 2017

 
El arte urbano, ese Art Street tan americano tiene sus espacios en nuestra España, para gritar y darse a conocer. Propuestas, problemas o simples avisos de actividades y de apoyo. Que en el año 2018 todavía esté en estas condiciones un cartel que anunciaba las Fiestas del barrio de Vallecas en Madrid para el año 2017, parece casi un milagro de respeto.

El grito es muy simple “Vive Vallekas viva” y muy efectivo. Necesitamos los barrios vivos, llenos de ganas y de sonrisas. a ser posible artísticas.

¿Se puede inventar una flor? Sin copiar antes


Acercarse es un camino de rosas y flores coloridas. Es contemplar los detalles que se nos escapan. Divisar tonos de color que casi no existen con normalidad. Una flor es sobre todo un milagro. 

¿Alguien podría inventar la flor si no hubieran existido antes para poderlas copiar?

Enseguida nos pusimos de acuerdo

En el vagón del metro todos los viajeros van envueltos con el silencio de sus cascos en las orejas, mientras picotean con los dedos el teclado de la pantallita. El silencio es completo. Veo en la otra esquina a un señor de corbata que me mira y sonríe. No lleva cascos, sabe escuchar, le sonrío. Enseguida empezamos a hablar..., como es lógico. Sí..., por Whatsapp, naturalmente.

La fibromialgia es una enfermedad. Y los jetas siempre son jetas

El arte callejero debe ser denuncia, queja, grito. Sin duda. Este muro de Zaragoza nos habla de la fibromialgia, de esa enfermedad que no siempre se entiende, se respeta o se comprende como real, aunque algunos idiotas hayan jugado a manipular con ella. El respeto a los enfermos debe ir siempre acompañado del entendimiento de su enfermedad. Y ante la duda, seguir investigando y respeto al que sufre.

Hacer plumas de caña para tinta china

En vez de una obra artística hoy vamos a ver las posibilidades muy sencillas de crearnos unas plumas de caña para dibujar con tintas. Vamos a necesitar unas cañas de bambú secas, que se venden en algunos almacenes de regalos a un precio realmente bajo, las clásicas tiendas de “Todo a 100” o también llamadas “de chinos”, y que se venden en paquetes de cañas secas de más de un metro de altura para decorar.

De cada caña podremos sacar más de 4 plumas de caña con un poco de trabajo de marquetería. Cortaremos como se ve en la imagen, por encima de uno de los nudos de la caña y por debajo del siguiente nudo. De esta forma tendremos porciones de caña incluso de distinto grosor.

Con un cuter o cuchilla cortamos en la punta donde no está el nudo la “punta” como se ve en la imagen, dejando que esta sea más o menos gruesa, para tener diversos tipos de textura final. Podemos (o no) realizar un último corte en la dirección de la caña, para crear en plumas finas el hilo o la calle por la que discurrirán mejor las tintas. Es preferible dejar la pluma algo larga, pues así podremos ir sacándole punta en posteriores ocasiones.

Y recordar que no solo se puede pintar o dibujar con tintas negras, sino también con tintas de muy diversos colores y sobre todo con tintas aguadas de muy diversos tonos, claros y pastelados.

La imagen es de la revista Saudi Aramco World

En Zaragoza nos miraba esta chica de forma rara


No es una mirada, son como poco dos. Es surrealismo callejero, arte efímero que muchos desearíamos tener en nuestro cuarto. Sensación de que nos miran desde todas las ópticas imposibles. Explosión de vigilancia o dudas por saber quien somos. Sin duda, belleza de calle.

Blanquita se nos ha quedado dormida. ¡¡Chisss!!

Esta señora mayor que llamaremos Blanquita, está soñando. Tienes bienes materiales, coche y juguetes para entretenerse mientras viva. Pero ella quiere soñar. Sabe que lo que lleva dentro, en sus recuerdos, es más hermoso que lo que puede tocar con las manos hoy. Y se nos ha ensimismado, se nos ha encogido.

Alguien la ha recogido de sus sueños y nos la ha mostrado. Pero ella no ha querido ni despertarse para enseñarnos su mirada. No le importamos, pues no formamos parte de sus sueños.

Nota.: La imagen es cortesía de Elisa Gallego, de Cella. La imagen está en las calles de la hermana Valencia.

Los días son lo de menos. Lo importante es lo que sucede


Los días no hay que contarlos, hay que vivirlos, incluso sufrirlos. Ellos son los que realmente cuentan por ti. Somos la suma de muchos días, pero debemos contar solo lo que sucede entre ellos. 

Y sumar eso, simplemente eso, lo que nos va sucediendo.

El centrismo del agua desde su atalaya

El agua tienda a moverse al centro. No es capaz de elegir bien ni la derecha ni la izquierda. El centro.

Si. Ya. Somos agua. Nosotros somos agua. Tal vez por eso. Pero en realidad el centro no es un lugar malo para estar. Se ve mucho más cerca todo. La suma de todas las gotas. Desde un lateral siempre hay algunas que te pillan muy lejos. Aunque a veces…, para lo que hay que mirar.

Nota.: Efectivamente esta imagen es del autor, así que si a alguien le gusta se la puede copiar. No es más que agua.

Garaje alegre en Ibiza

Un garaje no siempre tiene que ser un lugar soso y oscura. Ni blanco inmaculado lleno de luz. Puede ser también un lugar preparado para recibir arte, y dejarse acariciar con la belleza. Depende de los dueños y de sus decisiones comunales ¿no? Es una forma elegante de ponerle una mirada nueva a un garaje aburrido. Este garaje está en Ibiza.

¿Qué música les gusta a los perros?

¿Y si los perros pudieran escuchar música elegida por ellos, cuál preferirían? Nunca lo sabremos, creo, pero es una curiosidad que nos podríamos inventar. ¿Algo de percusión? ¿Música suave y romántica? ¿Mucho ruido con algunos silencios? Yo creo que algo parecido a la 9ª de Dvorak, pero vete a saber.

La puerta rica y la puerta pobre. Es la vida del arte

La puerta pobre y la puerta rica y señorial. Es la vida en “modo puerta” de la que ninguno de nosotros nos podemos salir. Depende de la altura, de la forma de los ojos o las bisagras. Pero de alguna forma al final se hace la selección. Una puerta queda como señorial y la otra como un lugar oscuro que casi nadie mira. Y ya no se puede hacer nada para evitarlo.

Por qué pierden siempre los pajaritos?

Los pajaritos van a la comida. Pero también al descanso, a poderse sentir seguros y tranquilos, y sobre todo en compañía. Donde va un pajarito van cientos. Uno se fía del otro. Aunque no se conozcan de nada. Pero si es pajarito es ya una garantía de seguridad. Y los cazadores lo saben. Y los pajaritos no saben que lo saben. Por eso pierden.

Barco volando hasta que se cayó a tierra

Lanzando al aire nuestros deseos de conquista, enviamos los mejores navíos llenos de las armas más potentes. Pero sin darnos cuenta los lanzamos al aire y no sabían volar. Tuvimos que atarlos con alambres y hierros

Un dragón de los que no producen miedo

Creo que los monstruos y dragones nos gustan a todos. Si son de mentira como este. Los monstruos sirven para los cuentos, para decorar, para hacer a la plancha o al pil pil e incluso para meternos miedo. Hablo a los adultos, pues a los niños los monstruos ya solo les producen cariño.

Incluso aunque tenga la boca abierta, un monstruo o un dragón de cola ancha siempre esconde dentro un cariño mal canalizado, un problema personal mal resuelto. Un monstruo de cartón piedra o de escayola, es un elemento a tener en cuenta, porque por algún motivo lo hemos creado y puesto para acompañar una pared.

Pero los peores dragones de todos son los que se convierten en monstruos partiendo de personas normales. Esos que a simple vista no parecen monstruos. Los que fueron niños y sin que nadie se diera cuenta se fueron convirtiendo en dragones come mierdas elegantes.

Formas normales en una calle normal

Formas naturales de una calle normal de una ciudad normal. Todo es aburridamente normal, excepto la mirada, el punto de vista de cualquier normal paseante habitual de calle.

No es fea. Tampoco es bonita. Pero es

La belleza a veces es simplemente fealdad superlativa. Lo feo puede ser bello si se lo propone. Esta máscara la ví en un escaparate de una tienda de antigüedades. No sé si es moderna, si es un recuerdo de mar, si es una obra de arte de tiempos perdidos. Pero es bella de tan fea que parece. La línea que separa una sensación de otra es muy fina. ¿Qué es bello? ¿A ojos de quien?