0228 - Número raro en un supermercado

Los supermercados son un chollo para los coleccionistas de números. Encuentras todos, y casi siempre terminados en 9 o en 5. Cosas del marketing y los precios. 

Os dejo el 228 como número fácil de conseguir y eso que termina en 8, que en un supermercado no tiene mucha explicación. ¿Para qué quieren en esta tienda que el kilo de pollo esté a 2,28 euros? Cosas de las técnicas de ventas extrañas?

1529 - Grafiteros del siglo XVI

Estos alemanes te dejan unas fachadas la mar de apañadas a poco que les des unos pinceles y unos botes de pintura de la buena, pues tienen que durar muchos años sus obras. Luego nos quejamos del Arte Callejero de los grafiteros del mundo mundial, pero ya en el siglo XVI se hacían bellos trabajos que han logrado llegar hasta nuestros días.

Llenos además de fechas, de años, para gozo y facilidad de este blog que se dedica a recoger números. Bien por ellos.

1530 - Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico

El rey de España Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico, llamado «el César» y nacido en Gante, la actual Bélgica, prohibía la esclavitud de los indígenas en el Nuevo Mundo en el año 1530. Tal vez por eso ya, ese año pueda ser considerado por bueno, ya que en aquellos años Carlos I de España y V de media Europa, era quien mandaba en el mundo occidental.

Puestos a hablar de Carlos I, y de reflejar como parece ser que era, tal vez debamos dejar unas frases del embajador Gasparo Contarini: 


…ocurre que no puede, cerrando la boca, unir los dientes inferiores con los superiores; pero los separa un espacio del grosor de un diente, donde en el hablar, máxime en el acabar de la cláusula, balbucea alguna palabra, la cual por eso no se entiende muy bien.

1530 - El amor y las hierbas

La frase de esta fachada me parece fabulosa, lógica y escondida. Y digo escondida no por estar escrita en latín, sino por lo poco que nos la creemos. ¿De verdad tienen razón estos viejos farmacéuticos del siglo XVI?

“El amor no puede curarse con hierbas”

1957 - Bombas atómicas

Parece mucho texto pero dice muy poco: “Restaurado en 1957 y bajo la protección de la Confederación Suiza”, aunque nos vaya a servir para aprovechar el número 1957 como elemento para este blog.

Un buen año, vive Dios. Un año en donde los EEUU se dedicaron con ahínco a probar todo tipo de bombas atómicas, para ver cual era más potente y mataba mejor. Cosas de la Guerra Fría que casi se nos convierte en Caliente.

Las escaleras, si acaso, son para el invierno

Las escaleras en los grandes edificios sirven para bajar. Y si acaso…, no, para subir no, que para eso hay ascensores. Aunque sean escaleras bellas y luminosas, aunque nos pongan colchonetas de espuma para descansar, aunque mole un huevo subir y hacer deporte. Las escaleras, a lo sumo, son para el invierno.


Ni lo sé ni me importa mucho. Tal vez esté mojado

Rocas mojadas, agua seca, burbujas de amor, sensación de no estar en ningún sitio, abajo o arriba. En principio fue Sigüenza, ahora ya ni lo sé ni me importa mucho. Parece mentira.

Ocho ángeles sujetando de la mano, una columna

Un capital en la Catedral de Milán con una suerte de ángeles cogidos de la mano, dándole la vuelta al mismo, como sujetándolo. Una solución sencilla para darle con ocho ángeles desnudos, un aire hermoso a las piezas que sujetan las columnas.

0070 - Cuidado con los descuentos

Con los números a veces tienden a engañarnos. Los números son unas herramientas que en manos de los liantes se pueden modificar y trampear. Cuidado con ellos. No es lo mismo un 70% de descuento, que un producto al 70% de su precio. Está claro esto. Pero a veces los textos que acompañan a los números ayudan a liarnos.

Os dejo el número 70 de una tienda de ropa de Milán, hermoso y muy rojo, envuelto en más colores que lo embellecen.

Un número bonito. El 1010

El 1010 es más una hora que un número. O es un número separado con puntitos. O es una casualidad no capicúa.

Es sobre todo la hora de pensar en el café de las 10,30 o de las 11 en punto. Depende. 

Es la hora de respirar un poco si has empezado a las 8 o de empezar si lo acabas de hacerlo a las 10. 

Es la hora de la mitad, si has empezado a las 6, esa hora que si te pilla cerca de casa es buena, lejos de casa es ya madrugar en exceso.

Pero sobre todo, el 1010 es un número “bonito”.

Ventanas sobre rayas negras

Sigüenza también tiene sus ventanas hermosas, curiosas al menos. Esas ventanas castellanas entre las paredes de adobe y la madera de los troncos que parecen sujetar todo. Ventanas pequeñas, casi secretas, para que se airee la habitación. Ventanas para el bien quedar.

1958 - Cosecha sesentona

Cosecha del 58, año 1958, casi 60 años ya. Esta cifra le ha pillado al vuelo en la persiana de una cafetería de parque urbano, advirtiendo que ellos abrieron en el año 1958, que no son unos recién llegados, que tienen poco y sabor. Un 1958 lleno de color.

Un edificio suizo lleno de formas para despistar

Un simple (¿simple?) edificio de la ciudad suiza de Zúrich. Formas y formas, para marear al pasajero de la ciudad que viaja por las calles en búsqueda de sensaciones urbanas.

Mural en Vigo de Art Street

Arte Urbano en Vigo, propiciado por el propio Ayuntamiento para decorar las paredes vacías de la ciudad, y hacer más agradables los paseos urbanos. Estos grandes murales resultan muy caros si se hacen sin ayudas de los ayuntamientos, pues se necesitan grúas para poderlos crear.

Porchear está prohibido. Cosas curiosas

Porchear debe ser algo diferente a parchear. Creo que incluso no existe porchear, pero es la acción de pasear por los porches.

Si caminar es ir por un camino, porchear debe ser…

0002 - 0050 - 0036 - De momento

Todo cambia, incluso las numeraciones de las calles. Todo cambia hasta marear, hasta lograr que no sepamos bien donde nos encontramos. 

Este portal fue el 2 y el 50 y el 36. Al menos todos son pares.

Hoy no sabemos cual de los tres números es el correcto, podría ser el 36 que es el más nuevo o podría ser otro. También las calles se estiran y se encogen.

Flores arrugadas de color rosa

La belleza natural siempre sorprende a través de sus colores o de sus formas. ¿Por qué motivo estos pétalos de flores rosas se han tenido que arrugar sobre sí mismos para formar estas hojas de color? Parecen papeles pintados arrugados con la mano y no elementos florales naturales.

0024 - Las horas del día o las dos docenas

El número 24 nos preside la vida. El día tiene 24 horas, y acabadas estas…, pues sí…, empieza otro día. Y así hasta que un día va y nos jode…, y decide no tener para nosotros 24 horas…, sino menos.

Número bonito, múltiplo de muchos y por ello muy utilizado, es un número que representa las dos docenas, los doce pares, casi el cuarto del centenar. Un número fácil.

Reflejados en los reflejos

Acostumbrados a la relatividad de las miradas, cualquier posibilidad nos puede parecer falsa o lo contrario.


Somos los que reflejamos, por ello es muy posible que seamos así, y no lo sepamos.

El chaval…, prefería leer

Puede parecer una imagen curiosa, incluso tramposa y preparada, teatralizada. Pero no, fue casualidad pillarle, fue real como la vida misma. 

En una visita a una fábrica de chocolates de Suiza, de la marca Cailler en la ciudad de Broc, hoy de la casa Nestlé, vi a este chaval sentado en el suelo y leyendo.


Tiene bemoles la cosa, que me produzca extrañeza que un niño jovencito esté leyendo en una fábrica de chocolate. Hemos llegado a ver como curiosidad que un joven lea. 

Hemos perdido el norte y la fé en la sociedad y nos sorprende la normalidad. Hay jóvenes que siguen leyendo, y para muestra la imagen. Estamos salvados…, en parte.


Puede parecer una imagen bella, llena de color, pero lo que realmente atrapa es ver el chico con un libro en las manos. 

No era un tebeo, no era un cómic o un folleto, era un libro de muchas páginas y puedo asegurar ( lo repito y me fastidia repetirlo) que todo era real y no una casualidad. 

El chaval a los cinco minutos seguía allí, mientras sus padres paseaban por la tienda viendo los diferentes tipos de chocolate, antes de entrar (con cita previa como todos) a la visita de la fábrica.

El chaval, prefería leer. Y yo fotografiarlo.

Jarrón de Murano. Bellos colores


Algo tan simple como un trabajo en cristal, puede resultar maravillosamente atractivo. El cristal de Murano es bello casi siempre, un trabajo artístico que se sale de la artesanía con indiferencia de sus métodos de trabajo, simplemente por sus resultados. El brillo, la luz, el color, la suave mezcla de los tonos, el buen gusto en el trabajo que sorprende, ofrece trabajos simples pero maravillosos para contemplar.

Bolardo contra el terrorismo, artístico y disimulado

A modo de bolardo alargado y de cemento, como un tope de obra pero colocado en calles céntricas para evitar pasos indeseados de vehículos pesados, nos encontramos esta pieza que para encajarla en el ambiente urbano, la han recreado con una simple pintada.

La han titulado “Luz” y sin duda alguna, su leve intervención artística ayuda a que pase desapercibida en la calzada, a que no parezca tanto una autodefensa contra el terrorismo discriminado. Está colocada en MIlán.

Banderas rotas de tanto agitarse

Tanto aire, tanto tiempo recibiendo el aire del movimiento, de la muestra, que se rompieron a jirones. Lograron una nueva forma, unas estructuras diferentes. Posiblemente seguían significando lo mismo. Es decir poco. Pero el aire las había podido. Vestigios de lo que fueron, pero poco más.

El arte es líneas o formas. A veces manchas. Otras colores

Sujetando la borra con estos maderos me encontré con las formas. Son líneas simples, como casi siempre. Son direcciones de la vista, son órdenes de mirada. Así de simple es el arte.

Una mancha siempre es un trabajo

Una mancha nunca deja de ser eso, simplemente una mancha…, hasta que es capaz de tomar forma y moverse buscando la salida.

De niño una mancha eran malas miradas. De mayor…, de mayor es un trabajo.

Heridas enfrentadas que no volaron

Hace un tiempo empecé a crear estos gemelos enfrentados, estas imágenes que reflejaban en pareja lo mismo, con la idea de explorar proyectos de combate, de enfrentamiento incluso entre ellas. No debían ser conceptos muy enfrentados, pero tampoco iguales ni similares. Debían herirse entre ellos.


Luego lo abandoné sin terminar la exploración.

Los que nos dedicamos levemente a la creación visual tendemos a jugar con las exploraciones de conceptos, de ideas. Nunca llegamos a saber cuales son buenos o malos. Y más en estos momentos de saturación de ideas.

Nunca se quejaron de mis movimientos con rayas

La inquietud de la vertical se tornó horizontal en esta ocasión.

Iban o venían, estuvieron.

Se movían sobre lo que siempre estaba quieto hasta que yo mismo lo sujeté todo con unas rayas más gruesas.

Nunca supe el motivo.

Tampoco se quejaron.

Entrada a New York desde la Estatua de la Libertad

Una de esas imágenes impactantes que te acompañan muchos tiempos es esta de la entrada (o salida) a New York desde el mar, viendo la Estatua de la Libertad a lo lejos. Se mezcla la belleza del lugar con el icono y la sensación de que en realidad era la entrada al Nuevo Mundo de Dvorak, al nuevo mundo de millones de personas que en viejos siglos actuaban de inmigrantes hacia América, como ahora lo hacen hacia Europa.

Creo que no es totalmente necesario visitar la Estatua de la Libertad en su propia isla, pues la imagen icónica para mi fue verla de lejos. Contemplarla como algo enorme que te recibe. Aunque luego la realidad social de este siglo XXI sea muy otra.

Times Square no me engañó

Al mirar hacia arriba vi los mensajes que me abrían la vida. Así que como quise seguir cerrado, agaché la mirada y seguí mirándome las zapatillas de cáñamo. No quise volar a lo artificial, y me perdí todo lo bueno que tiene el plástico falso.

Ventana soriana, tapiada para que no salga nadie

Cuando no queremos ver…, y tampoco que nos vea, lo mejor es cerrar las ventanas. Tampoco con tanto ímpetu como en este caso, pues la hemos matado.


Esta ventana soriana es hermosa, bellamente esquelética, recogida de madera y hierro, definitivamente tapiada.

Nadie quiere saber qué hay detrás, dentro, es ya lo de menos. Pero sus huesos son hermosamente recuerdos de tiempos viejos.

Con el paso de las decisiones, se ha convertido en una escultura contemporánea.


Burgo de Osma. Castilla la Vieja. Tranquilidad

La tranquilidad quieta también es un ARTE. Es una imagen de esa Castilla la Vieja (mucho más bonito y lógico el nombre que el de Castilla León) que en las tardes de verano recoge en sus plazas mayores a los habitantes que salen a la fresca a estar quietos, hablando de la nada o de todo.

Es El Burgo de Osma, lugar especial y hermoso, donde el tiempo pasa de otra manera, más lentamente y con más peso y poso. Aquí, en esta plaza, se puede estar siempre que se quiera, excepto en invierno.

Las estrellas son unas chulas. Se advierte

Las estrellas, que son muy listas dado que llevan millones de años entre nosotros, o mejor dicho, nosotros entre ellas, y nos informan en este cartel que los fugaces somos nosotros, que ellas no piensan irse antes de que nos tengamos que ir nosotros. 

Así que un poquito más de respeto, nos advierten.

¿Pero qué se habrán creído las putas estrellas de los cojones? Pues voy…, y ya ni las miro.


También las setas se hunden en la miseria

Las setas y los hongos también se derrotan, se hunden, se duermen en la vida, quedan heridas y desean dejar de estar erguidas en búsqueda de algún nuevo lugar. También tienen derecho, aunque sean setas, de rendirse y dejar de seguir derechas para que les vengan todas las hostias a ellas. Tuercen el sombrero y se dejan morir, como los antiguos señores de las novelas de caballería.


Todo es relativo. Incluso tú

Nuestro punto de vista no es el lógico. ¡Qué haces aquí, entre pequeñas obras diferentes, buscando no se sabe qué?

No somos lógicos, sobre todo porque somos minoritarixs. Puedes quedarte, pero no se lo cuentes a nadie. Eres una persona rara y eso es mejor mantenerlo en secreto.



No son amplificadores de voz sino de color

No son amplificadores de voz sino de color, son meros receptores de la luz del verano, que además sirven de almacén para insectos voladores que tienen hambre de alimentos.

Son pequeños gritos morados contra el verde imperante. Atrevidas y frágiles flores, que si no hace sol y viene el viento, se saben recoger sobre sí mismas, como si fueran personas con miedo.

Cuidado con no mirar a la pared

Cuidado con ir mirando lo que no se debe, pues te puedes quedar retratado contra una pared de cemento armado. En caso de quedarte pegado, ya nunca volverás a poder andar por tu cuenta, pasarán a formar parte de una construcción más del arte urbano.