Pequeño cuento real. Como todos los cuentos

Cuando ví a este señor tranquilamente esperando el Metro, no sospeché de él. Nada. Me pareció de lo más normal todo. Una estación tranquila, poca gente, un horario temprano, una mañana de invierno anodino.

Pero aquel hombre no hacía más que mirarme de reojo. Que por si no lo sabes, es una forma de mirar sin que se note, por el rabillo del ojo contrario.

—¿Le pongo? —me dije, pero yo enseguida ví que el asunto iba por otra parte.

Nos separaban las vías, no era posible acercarse para provocar alguna acción. Así que jugué con él. En la distancia, claro. Me fuí hacia mi salida de estación, lentamente, y al llegar a un pasillo, me giré bruscamente en un momento en el que creía que él no me miraba…, y desaparecí.

O casi.

Me había puesto de hurtadillas en el canto del pasillo, para mirarle sin que él me pudiera ver. Y en breves instantes el hombre del chaquetón grueso, actuó.

En unos segundos, casi en un plis plas se encogió de hombros primero, y de cuerpo completo después…, y tras levantarse se metió por la puertecita gris de su costado, adaptado al medio.


Nadie se dió cuenta, más que yo. Esa puerta era de verdad. Él no lo sé.

Obras de arte, pequeñas y gratuitas

En periodos de gran calor también hay flores, bellos ejemplos de colores contundentes que nos advierten de que incluso con mucho calor, la naturaleza sabe adaptarse y crecer.

Una flor no podría haberla creado el hombre como elemento nuevo. Es un bello ejemplo de pequeña obra de arte, que además se diseminó en múltiples formas y colores.


Llama la atención con el conjunto de sus elementos, para destacar sobre el verde. Y sabe provocar sensaciones. El arte casi siempre no huele a nada. Y en eso han sabido destacar las flores en su creación artística.

Escaparatismo artístico en una librería de Zaragoza

También el escaparatismo es un arte visual. Un arte que se enseña en Escuelas de Arte, de Diseño o de Artes Visuales. No es posible ser escaparatista, pensando que es un simple: “colocar los objetos de forma graciosa”.

Las formas, los colores, la luz, el mensaje, debe acompañar al objeto y servir para retener una atención del viandante, unos simples segundos, pero suficientes para que su mirada se amplíe hacia los objetos que se venden,.


Publicistas visuales, como todos, que saben envolver nuestras miradas, para que las tengamos quietas unos segundos de más. Nos roban unos segundos de atención, con ARTE.

Este escaparate es de la librería La Pantera Rosa de Zaragoza, y los textos de los mensajes juntos a sus formas coloristas, pero muy bien colocadas y elegidas, son las herramientas para que nos paremos esos segundos "de más".

Cara de serio…, pero dice que con razones

No es una simple cara de serio, es también un rostro preocupado por lo que ve todos los días salir y entrar, pasear por la calle, hablar en voz baja y en solitario. Me han dicho que sabe escuchar, que hablar no habla, pero se entera de todo. Y que está muy quemado. Ha bajado las cejas en búsqueda de una defensa eficaz con su vista, para que la mirada se torna más agria. No sé en qué terminará esto.

Bicho asqueroso en el centro de Pontevedra

Los monstruos se multiplican ellos solos, incluso llegan a calles de ciudades alejadas de los circuitos del terror, como Pontevedra, donde ya quieren ocupar sus espacios propios.

Nos miran con sus varios ojos y nos intentan poseer. Pero ya no engañan a nadie, son azules o amarillos, pero sobre todo son planos y no se mueven.


Es simplemente arte urbano, arte efímero, es sobre todo arte agradable para mirar mientras se pasea. También lo feo puede ser agradable y simpático.

Lo importante es el mensaje visual


Performance, teatro, literatura, pintura, poesía visual, escultura, libros de autor, textos visuales, art street, dibujos, diseños, grafismo, publicidad, vídeo literario, entrevistas.

El texto y el color, la forma y las letras, los mensajes escritos o visuales, se apoyan los unos en los otros. Se ayudan, se necesitan.


Lo importante es lo que se quiere decir, lo de menos es el vehículo que nos lleva.

La piel de un animal de consumo

El mundo está lleno de texturas, de pieles artificiales que envuelven edificios o superficies, para engañarnos. Esto no es un lagarto ni un pez, es un gran Centro Comercial en la ciudad de Birmingham, donde la piel recoge todo su interior sin ventanas, para que al entrar creas que penetras en la tripas del animal de consumo.

Buena gente en el Bronx. Por ellos

Paramos el autobús al llegar a esta esquina y ver a pocos metros esta pintura en una pared vieja de un taller de reparación de coches. Es el Bronx de New York, y las dos personas que estaban en la puerta se quedaron boquiabiertos. Ellos están cansados de ver autobuses de turistas por la parte alta del barrio, que pasan sin parar o que paran unos segundos en los lugares más emblemáticos. Sobre todo los domingos. pero 24 personas bajándose en tropel para fotografiar una pared no es tan normal, y ponernos a hablar con ellos menos todavía.


No quitaron una furgoneta que impedía fotografiar parte de la pintura, pero aun así otra parte se quedó mal fotografiada por otro coche en una acera estrecha. Y seguimos buscando arte en un barrio diferente al lugar donde teníamos el hotel. Buena gente.

Cómo crear efecto pintura en una fotografía, imagen

Vamos a realizar un efecto pintura en esta fotografía superior de una forma muy sencilla con solo dos filtros de los que vienen con Photoshop de serie, y sin grandes complicaciones.
Haremos dos copias de la capa principal de la imagen.
A la capa central, le aplicaremos el filtro ARTÍSTICA – PINTAR DABAJO, con la textura LIENZO, y unos valores de 6/2/100/4, aunque el valor de 2 se peude ampliar hasta 10 ó 12, según imagen.

Esta capa la puedes poner con una transparencia que le vaya mejor al tipo de imagen, pero eso al final, cuando hayamos terminado el proceso. Yo suelo borrar con pincel algunos detalles de la imagen en esta capa, para que se vean mejor en el resultado final, sin tanto efecto de pintura.
A la capa superior de las tres le aplicamos el filtro ARTÍSTICO – CUARTEADO, con los valores, 8/0/2, y ponemos esta capa en modo LUZ FUERTE


Podemos (debemos) ajustar los niveles de esta capa, generalmente de medias tintas, bien hacia arriba o hacia abajo, para mejorar el efecto. En este caso NO he modificado las medias tintas de esta capa, y la de enmedio la he dejado al 55% de intensidad o transparencia.


Puerta de entrada a la catedral de San Patricio en NY

Es un detalle del frontispicio de las puertas de la catedral de New York, San Patricio. Edificio neogótico de mitad del siglo XIX, copiando las grandes catedrales católicas de Europa, e instalada en la Quinta Avenida. Sin duda un edificio imprescindible en cualquier visita a New York. Estas puertas son de bronce y dicen que pesan más de 9 toneladas. El lugar es muy céntrico, pero cuandos e construyó eran las afueras de New York.

Ventanas tumbadas o caídas

Formas al viento, colores reflejados, miradas torcidas, sensaciones de vértigo. Tal vez sea así cómo nos ven los demás, o incluso como nos vemos nosotros mismos. Nunca es posible asegurar de qué forma quedamos reflejados dentro o fuera de nosotros mismos. ¿Tumbados y derrotados o tumbadas para descansar y contemplar?

Nuestra percepción es lo que importa al artista

Vamos a imaginar un paisaje urbano cualquiera. No miremos la imagen del capital de Jaca que ilustra la entrada en la zona baja. Una plaza con bullicio, con muchas personas moviéndose y donde “suceden cosas”. 

Si a los pocos minutos tuviéramos que contar qué hemos visto, cada persona relataría de una forma diferente lo que estaba sucediendo ante sus ojos. Cada persona ha visto algo diferente, o ha visto lo mismo si hay pocos item para ver, pero los ha mirado de otra forma y los ha retenido desde otro punto de vista.

Encuadramos, seleccionamos, vemos colores o formas, movimientos, escenas. Miramos al suelo o al cielo, encuadramos en horizontal o en vertical. Todo esto lo entendemos muy bien si lo comparamos con el concepto de “fotografía”. Pero nos sirve igual para entender el arte en general.

El artista encuadra y selecciona para nosotros. Nos muestra “su” punto de vista, que puede ser tan abstracto como él quiera. Incluso en estos tiempos contemporáneos nos muestra manchas, formas, colores, leves relieves, sombras, para que nosotros completemos la totalidad de lo que nos muestra.

Una obra es una instantánea, un segundo, una mirada. Es un punto de vista del autor. Y nos gustará más o menos al contemplarla, según nuestra predisposición a que aquel tipo de obra nos guste o nos desagrade. Pero nos obligará a mirarla, pues para eso está ella allí y nosotros enfrente suyo.

Podemos descifrar la obra o podemos dejarnos que nos sorprenda o nos motive o nos mueva las tripas. Desde el buen gusto o desde el dolor, desde la absurdo o desde la locura. Lo peor de todo sería la indiferencia.


Y el arte es simplemente eso, no lo busquemos nada más. Ni nada menos. Es provocar sensaciones, es mover ideas, entrañas, asuntos, tripas incluso.

Homenaje al maestro. A la profesión que nunca muere

Esta pequeña y humilde escultura está en el Parque del Oeste de Madrid. No es muy conocida pero es un lujo lo que representa.

Al Maestro

Todxs tenemos la figura de algún buen maestro o maestra en nuestro recuerdo. Alguien atento, amante de su profesión, la de enseñar. Humano y con capacidad de transmitir conocimiento, que sabía valorar a cada persona dentro de su diversidad. La escultura es obra del cántabro Víctor de los Ríos, realizado en 1965, en piedra caliza blanca, mostrando a un profesor con su alumno. Lo de menos es saber quien hizo de modelo para la figura del niño.

Sala de Arte en el Soho de New York

En el Soho de New York hay decenas de Salas de Arte como esta de la imagen, tiendas donde se venden obras de autores conocidos o desconocidos, pero donde se pueden contemplar las tendencias más modernas en cuadros o esculturas, fotografías o pequeños montajes. También este ejercicio se puede hacer en Madrid, Barcelona, Zaragoza o Berlín. Igual que entras en una tienda de ropa a mirar, puedes entrar en una Sala de Arte a contemplar, y si te preguntan qué deseas ver, puedes simplemente responder, que deseas contemplar. Es un ejercicio muy recomendable, para aprender a ver como poco.

Esfinges en el cementerio de Arlington en EEUU


En el famoso cementerio de Arlington en Columbia hay varios monumentos a diversas naciones que han visto morir en diversas guerras a ciudadanos que intentaban defender sus sociedades. Esta esfinge es del monumento a los soldados y caídos de Holanda.

Son dos esfinges tumbadas, una a cada lado del monumento, custodiando el recuerdo.

Metro de New York y sus trampantojos naturales

En cualquier rincón te puedes encontrar una escena natural totalmente artificial. En el Metro de New York no es fácil encontrar bellas imágenes de su estructura, sí de sus personas. Pero también del hierro y las baldosas se pueden lograr estampas curiosas o pequeños trampantojos para engañar la vista.

Monumento a los muertos, pero no a la paz

Es una mirada al monumento de la Segunda Guerra Mundial situado a lo largo de la alameda entre los monumentos de Washington y de Lincoln de la ciudad de Washington, donde se recuerda a los soldados americanos muertos en esta guerra. Entre laureles y águilas, se elevan al cielo los mensajes de patriotismo. No hay tantos de paz como de obligación, del deber, de inevitable lucha violenta. Los que mueren en todas las guerras siempre han sido de los mismos grupos sociales.

Detrás del cristal coraza, está la verdad

Siempre estamos distorsionados, aunque no nos vemos reflejados en el pensamiento de los demás. Pero detrás de la coraza que nos refleja lo que queremos mostrar, estamos nosotros, casi escondidos, desnudos de esas defensas falsas, esperando que se nos encuentre en algún momento. Aunque no por todo el mundo, tan sólo por los que deseamos que nos vean desnudos.

La plancha de New York, o el edificio Flatiron

El edificio Flatiron o La Plancha, originalmente llamado edificio Fuller (fundador de la empresa constructora que financió la obra), es un rascacielos que nació con el siglo XX y situado en Manhattan. Era uno de los edificios más altos de Nueva York cuando finalizó su construcción en el año 1902. Su aspecto triangular, en forma de plancha de las antiguas, ha servido para ser representado en numerosas películas americanas.
De estilo Beaux Arts fue diseñado por el arquitecto de la escuela de Chicago Daniel Burnham. Al igual que una columna clásica griega, su fachada de caliza y terracota está dividida horizontalmente en tres partes. El uso del acero en su construcción permitió que la obra tenga sus 87 metros de altura, lo que habría sido muy difícil empleando las técnicas habituales de la época.

En su extremo redondeado de la “punta”, el edificio triangular tiene sólo 2 metros de ancho. Desde una vista superior, las fachadas que se juntan en ese vértice abarcan tan sólo un ángulo de 25 grados.

Un día nublado en New York

Cuando un día sale nublado, está ayudándote a trabajar en blanco y negro. Se pierde color, contraste, luz, pero se aumenta la sensación de dramatismo, de envoltura atrapasueños.

La Trinity Church de New York y sus vidrieras

New York no es una ciudad de iglesias, y las que hay son modernas, o neoclásicas. Esta es una de las más importantes y céntricas, la Iglesia de la Trinidad o Trinity Church, con una preciosa vidriera en su altar mayor. Lógicamente, limpia y nueva, pues es realmente nueva, ya que se inauguró en el año 1846. Es una iglesia anglicana o episcopal.