No siempre los muertos van al cielo, a veces se quedan en la tierra

La muerte sobre el suelo puede ser incluso hermosa. Depende del momento, de la mirada, de los colores que la envuelven, de la naturaleza que la arrope. Los cementerios son esos lugares de descanso que muchas veces parecen muy grises, apagados, sucios, desordenados. pero no siempre es así. El culto a la muerte nos lleva a veces a cuidar los paisajes, a introducir dentro de las grandes ciudades cementerios que forman parte de las zonas verdes, de los parques, como un elemento más de la vida urbana. Depende del tipo de sociedades. No siempre los muertos van al cielo, a veces se quedan en la tierra.

¿Para qué sirve el Arte? ¿Cúal es el valor del Arte?

El valor real del arte se basa en su poder liberador de manifestarse y mostrar.
También lo entiendo como ese momento de claridad que ningún otro método puede mostrarnos mejor.
René Magritte       

Verdes tonos oscuras de la húmeda piel

Esos detalles verdes que sólo vemos al acercarnos, muestran la belleza de lo desconocido por mantenernos a una excesiva distancia de lo que nos rodea. 
                             Acércate, puñetero. 
Y disfruta…, si quieres.

Es una mujer que huye de las violencias contra su hijo

No debería ser mucho más que una mujer que sufre, que el dolor le embarga todo su pensar por no entender nada. Nadie entiende que un hijo se te vaya. Las madres menos que nadie. Es una palestina o una judía o una árabe, una desplazada, una mujer sin recursos, pobre, envuelta en guerras que no entiende, una mujer que adora a su familia y que tiene que huir de violencias de todo tipo. Podría ser una mujer siria, una mujer que intenta entrar en el corazón de Europa y los ricos de una sociedad que se cree superior no la deja entrar y menos, quedarse. Es o era una madre. Todo lo demás son artificios añadidos.

Se rompió el diálogo. Ya no es posible acercarnos

Simplemente se rompió el diálogo, algo habitual en estos tiempos complicados. Un simple ejercicio de ruptura, de negro presente, de posibilidades rotas por acercarse hacia algo. Lo malo de romperse es que dejas de soñar con el acercamiento.

Un simple gorrión común, de lo más común

Cada vez hay menos. Es un gorrión común. Un pájaro. Un pájaro común. Una fotografía común. Tal vez por eso, por ser común esté desapareciendo. Le afectan excesivos problemas y le defienden muy pocas opciones pues es simplemente común. Aunque sea un imagen muy común, le quiero dejar aquí, casi moviéndose, para que aun siendo común, tengo un poco más de espacio. Un simple gorrión común.

Un ataúd conteniendo ocho mirones con dientes largos

Los ocho mirones incapaces se han quedado sólo con la cabeza y unos dientes muy largos. Aun así meten miedo. Más si la luz del sol se va cayendo hacia el suelo y no deja muchas esperanzas de que coja fuerza la luz para dejarnos ver bien la situación. Son ocho mirones calaveras, ocho cabezas cortadas sobre el esqueleto de un vagón oxidado. Es un muerto conteniendo a ocho muertos. Un gran ataúd de hierro, oxidado por sus muchos años de muerto. Como para no salir pitando, en cuando amenaza la noche.

Es una hoja vieja o ya está camino de la muerte?

A veces un capricho natural nos lleva a una construcción tan curioso que se nos lleva la vista y las preguntas. Es casi una maraña de helechos con pelillos a la mar. O a la hoja. ¿Es una hoja vieja? ¿Está casi muerta o va camino de ello? Salía del invierno, pero parecía que en vez de caminar hacia la primavera caminara hacia el suelo.

El chico que esperaba a que llegara la primavera

Daba la sensación de que era “la fotógrafa del amor”, del amor compartido me imagino. Las personas de alrededor están ajenas a lo realmente importante. Es enero, hace un frío del carajo, todos íbamos con abrigos. El chico no. El gesto es bello, el aguante es suficiente. Ellos no sabes que desde este lugar, la visión es distinta.

Mujer moviendo caminos nuevos

Es posible que los caminos se abran al mirarlos. 

Que sea nuestra vista, posados sobre ellos, los que en realidad nos los abra a los ojos. elegimos, no sabemos bien por qué, pero elegimos bien. 

Un camino tomado siempre es el mejor camino entre ese y el que no hemos querido tomar. 

El camino olvidado nunca sabremos hacia dónde nos podría llevar, pero tal vez nos durmiera en mayor sueño de injustos.

¿Quien se ha tragado los colores?

Cantalobos - Miguel Puente
Hay momentos en que incluso los más potentes frentes naturales se muestran muertos, quietos y grises, apagados y tristes. Pero incluso en esos momentos dan temor, no debemos fiarnos de su apariencia, debemos respetarlos para tenerles miedo. ¿No es da la sensación de que detrás de esos manojos grises se pudiera esconder la muerte en forma de golpe, de susto, de barro blando capaz de tragarse a un mozarrón salvaje? ¿Porqué se han tragado los colores?

Cuidado al agitarse con mucha fuerza. Se pierden las líneas

Olas blanquecinas que soportan todo lo que se les pongan encima, al estar ya muy acostumbradas a ser restos de muerte y sequedad. Olas blancas de papel, pues las de arena nos pillan muy lejos. Olas blancas de pensamientos, de esas dudas que a todos nos invaden para hacernos incapaces. Pero enseguida nos soplamos la cabeza, la demos dos meneos, y nos despedimos de las ondulaciones creadas. Aunque ojo, es muy posible que perdamos las líneas si nos agitamos con mucha rasmia.

Entrar supone salir. Pero ante la duda, hay que moverse

Buscando la salida - J. Puente
Buscamos entrar a los sitios, pero en realidad es que salimos de otros sitios. Siempre estamos. Entrar supone salir. Nunca sabremos qué es mejor, si quedarnos  entrar, si salir o quedarnos quietos donde estamos. Pero ante la duda, hay que moverse.

Caliente invitado, quebradizo

Crujiente relación, que se sustentaba en los pilares de la quebradiza forma de sus patas extrañas. Caliente invitado, a una cena de pobres rotos por el aire de la vida normal y habitual. ¿Quien dijo que los aires no pudiera quebrar los sistemas más sujetos de las relaciones? Efectivamente, nadie. Por eso mismo, resulta curioso que el papelito que cada uno tenemos en este mundo, sirva para insistir en nuestras posibilidades. Hay que matizar antes de rectificar, para que las roturas del sistema de relaciones, sea el mínimo común que nos domina. Antes se decía dominador, ahora ya eso no se lleva en la mota de la moda. Somos niños grandes jugando, que nos dejamos llevar por el lenguaje para ganar o perder. No resolvemos, sólo hablamos. Y a ser posible, insultandonos.

Una simple mirada a la luz reflejada

Un polígono irregular, un reflejo poligonado, un brillo plano rodeado de reflejos. Una simple mirada a la luz. Nada más. El resto son formas de mirar para intentar ver algo que existe por la luz.

Si tú quieres, esto también es arte. Tú mismo

A veces una mirada artística de unos objetos no tienen que llenarnos para nada todo el gozo posible, sirve con que nos atrapen la mirada unos instantes, detectemos la originalidad, el saber elegir el golpe de efecto, el plantearnos otra mirada diferente y nada común. Es lo que pasa con esta entrada de un bar en Zaragoza. No sé por qué no vamos a poder considerar a este detalle como arte con mayúsculas, pues sin duda para mi lo es. Y con que sea para una sola persona, ya casi diríamos que se acerca mucho a serlo. Hay que perder la seriedad al arte.

Se puede caminar sin que haya caminos marcados!

Los caminos los marcan las oportunidad, los destinos, nos indican los lugares hacia donde caminamos. Es imposible crear caminos que no conduzcan a donde nos queremos ir, pues se quedarán vacíos. Pero os voy a dar un secreto que se nos olvida.

¡Se puede caminar sin que haya caminos marcados!

No tengamos miedo a la luz del sol

"No hay que temer a la luz del sol, bajo el pretexto de que casi siempre ha servido para iluminar un mundo miserable"

Museo Magritte de Bruselas

Simplemente es fuego inventado

Sólo es fuego. Fueron los pensamientos aleatorios que vinieron en una tarde de verano. El vomitivo acto de dibujar digitalmente según el cuerpo te lo va pidiendo. No es necesario más para vaciarse, para la creación desde la descreación. Transmites al papel o a la pantalla aquello que crees que te sobra, lo que intentas ver má de cerca.  Luego si tienes osadía lo dejas para que otros lo puedan ver. Pero más que nada porque necesitas expandirlo, lanzarlo a andar para que se aleje.

La amistad es demasiado buena. Creo

La amistad es demasiado buena. Tormentosa, quiero decir. Nada aburrida, por cierto. La amistad es necesaria, aunque no siempre sabemos para qué. Pero sin amistad…, solo nos queda la enemistad. Somos enemigos de la amistad, pues no lo sabemos cuidar. O amigos de la enemistad pues la empleamos para jugar a joder.

Un sueño en rojo que se salía de la cabeza enmarcada

Francisco Javier, Francisco entonces, Javier ahora, era (es) un artista de mano fácil, un dibujante que tanto creaba personajes terroríficos o mutantes, como viñetas con doble intención o abstracciones soñadoras. Capaz de hacer una caricatura en segundo, daba gozo verle mover su lápiz o rotulador por cualquier papel que pillaba. ¿Quien dijo que sin lienzo no se puede pintar? De pintar no podía vivir, de dibujar menos. Y tras ganar algunos premios en cartelería institucional cambió de oficio. Este sueño lo conservo en mi pequeño museo, como muestra de otros tiempos muy viejos.

Nos han roto la paz, y seguimos quietos

Sobre la paloma blanca ya rota, emerge la paloma negra que parece un cuervo volando en dirección contraria. Simplemente se ha roto la paz más básica, la de comprender. Los ciudadanos miramos atónitos, observamos el cielo blanco y roto, no entendemos el hueco negro que nos deja el telón roto, y permanecemos separados, divididos, atónitos y quietos, pues nos creemos incapaces de actuar, de acudir, de resolver. Somos pocos y mal avenidos.

Solo es la libertad, aunque sea maravillosa

Es verdad que la libertad es imprescindible para la creación. La libertad individual, la que nos tenemos que dar cada uno de nosotros, la que se logra en la mayoría de los casos, solo deseando tenerla. Porque incluso cuando intentan quitarnos la libertad, la mejor forma de defenderla es estar convencidos de que sin la libertad no queda nada que no sea mecanismos de producción dirigida por otros. La libertad se tiene en la cabeza.


“Sólo la libertad es creadora, y sólo en libertad cabe que un hombre y un artista se realice”

Manuel Viola

La rana de agua, que estaban siempre cambiando

A veces no cambiar…, lo cambia todo. No querer cambiar es una decisión. Llegar a un acuerdo puede ser peor que no tener acuerdo. Depende de lo que seamos capaces de hacer mal, pues últimamente estamos dejando claro que somos capaces de mucho más de lo que nos imaginamos. Pero siempre en negativo. 

Estamos en la misma parálisis mental de los que sólo somos capaces de ver sin gafas pero con tanta miopía que a dos palmos ya nos parece todo gris y borroso. No es que necesitemos gafas, no es tampoco suficiente con una operación de modernidad y cambio. Necesitamos querer hacerlo. 

Pero cuando nos ponemos a pensar en qué es lo que estamos dispuestos a cambiar y realizar, nos damos cuenta que es mucho mejor no cambiar nada, no hacer nada, mirar para otro lado. No es que estemos cansados, es que ya llevamos agotados varios años. 

Esto no es grave, ya no es grave. Ahora es crónico y simplemente estamos a la espera del momento de la operación definitiva. De eso…, de eso o de la muerte.

Volveremos al suelo, a descubrir lo que se esconde debajo

Debajo de nosotros, debajo del suelo, está la verdad, lo que nos sujeta y alimenta. No lo sabemos, o sí, pero en realidad sin el suelo no somos nada. ¿Os imagináis flotando sobre la vida? Por eso necesitamos el suelo, pero lo curioso es que no sabemos qué hay debajo del suelo, debajo de los adoquines de la vida. Siempre miramos al cielo en busca de la salvación, pero la verdad es que seremos cenizas trituradas que volverán al suelo, no al cielo; nos desharemos en polvo para formar parte del suelo, desde donde nos volveremos a juntar con todos los nuestros, para seguir creando vida.

Un canal de Brujas, para pensar que el tiempo no se mueve

Podrías pensar que estás en la Edad Media, en Europa tenemos muchas ciudades que son capaces de trasladarnos en el tiempo. Esta canal está en Brujas, Bélgica. Un lugar para pensar que allí mismo desde hace siglos, hay personas que se quedan simplemente a mirar como se escapa el agua lentamente, con la calma de quien no tiene prisa por que se mueva el tiempo.