En una habitación negra, todos somos negros

Cuando estamos dentro de una habitación negra, somos también negros. No existimos excepto para nosotros mismos. En este lugar sólo existe esa luz y algunas pequeñas formas que la iluminan. Nosotros no estamos, no se nos nota. Sólo podemos contemplar, sabiendo que nadie nos va a contemplar a nosotros.