Feliz Año Nuevo y gracias por estar mirando esta ventana.

Irse es transformarse, cambiar de lugar pero seguir siendo igual. Se van. O nos vamos. Cambiamos de marco o de cuadro. Nos cambian. Esta noche todos vamos a cambiar un poco. Es algo más que un simple número, es subir la colina, observar un instante que todo es muy parecido y seguir caminando en busca de la siguiente. Feliz Año Nuevo y gracias por estar mirando esta ventana.

¿Y si nos tumbáramos para mirar diferente?

Andamos erguidos, lo cual es una gran ventaja, pero vemos siempre las situaciones desde la posición de pie. Si fuéramos a cuatro patas, todo lo veríamos diferente. Es posible que peor, o no. Al ser capaces de andar siempre de pie, miramos poco al suelo y mucho al frente, lo que está muy bien. Pero todo lo que nos rodea lo vemos como más pequeño, ampliándonos a nosotros contra el ambiente que nos rodea. Eso ya…, tengo mis dudas.

Las ventanas nos lleva al futuro o al pasado

Tras las ventanas siempre vemos lo escondido. Necesitamos las ventanas para enmarcarnos, para escondernos incluso. Pero las ventanas nos sirven para incluso no ver, para disfrazarnos de escondidos. De todas las ventanas salen siempre sogas a donde engancharnos, si lo que queremos es traspasar el presente para escapar. Aunque nunca se sabe si esta soga nos lleva al futuro o al pasado.

¿Es de cuerdos usar lo usado?

Usar lo usado. ¿Usamos lo que ya sabemos que sirve para ser usado? Preferimos lo nuevo aunque no sepamos bien qué uso le vayamos a dar. Usar es emplear, es utilizar, es lograr, es acariciar y con suavidad poder disfrutar de su uso. Usar es disfrutar también, pues pocas veces usas aquello que sabes doloroso. Usas es gastar, pero hay cosas que aunque las uses mucho nunca se acaban, nunca se agotan. Si acaso se transforman. ¡Usémonos más!

En una habitación negra, todos somos negros

Cuando estamos dentro de una habitación negra, somos también negros. No existimos excepto para nosotros mismos. En este lugar sólo existe esa luz y algunas pequeñas formas que la iluminan. Nosotros no estamos, no se nos nota. Sólo podemos contemplar, sabiendo que nadie nos va a contemplar a nosotros.

La forma mueve nuestra sensibilidad

“El conocimiento de la forma es la clave del entendimiento, no sólo en la ciencia, sino también en el arte. La invención de nueva maquinaria óptica ha ampliado el conocimiento científico de la forma y le ha revelado al artista un nuevo entorno visual”. Herbert Read

“La forma plantea un problema que atrae todos los recursos de nuestra inteligencia, y dispone de los medios para hechizar nuestra sensibilidad e incluso seducimos hasta el borde del extravío. La forma no es nunca trivial ni indiferente, es la magia del mundo”. Albert M. Dalq

La salida está a sólo dos pasos de distancia

Incluso aunque todo esté roto, siempre nos quedará la luz que nos viene por detrás para iluminarnos el camino. A veces incluso, la vemos de frente, y simplemente tenemos que atravesar la pared para encontrarnos con ella. Nuestro atrevimiento es sólo ese, atrevernos a dar dos pasos para encontrarnos con la nueva salida.

Escapar no sirve para escapar

Escapar no sirve para escapar. Lo tengo comprobado. Sigo aquí, entre vosotros, lo he intentado pero nunca logro mis objetivos. Para escapar hay que disolverse. Y eso es complicado sin dinero. Para disolverse hay que pagar un precio muy alto. Y tras pagar nos debe quedar todavía mucho más para seguir estando disueltos.   

Olas sobre una mar inventada

Suavemente suave hasta que se logra remarcar la dureza del detalle. 

Es la caída, es acercarse y ver sin desenfocar lo que está sucediendo a pie de calle. 

Se entiende mucho mejor lo suave que lo duro, lo difumidado que lo que vemos con todo su detalle.

¿Estará la felicidad dentro del carro de esta mujer?

Aquellos caminos de dios, los que nos llevaban por donde otros querían. Aquellos caminos marcados en los suelos, mientras arrastrábamos nuestras cargas obligadas. ¿Está la felicidad dentro del carro?

Los árabes en España, con el agua hacían música

Las ventanas, que siempre deben servir para asomarse, a veces se esconden detrás de pequeños bosques de verdes campos. En esta caso y siendo Valencia no podía faltar un simple naranjo. ¿Puede un naranjo ser simple? 

Los árabes supieron jugar muy bien en España con el agua, el verde, las flores y los olores. La piedra y el ladrillo y los patios cerrados. Disfrutaban de sus espacios interiores como nadie nunca ha sabido. Incluso sabían emplear el agua para que hiciera música al caer, sonando como una poesía líquida.

Si quieres estar cómodo ante tu realidad, siéntate alto, siéntete alto.

Si tienes que estar sentado, hazlo de forma cómoda y desde las alturas. Sentarse bajo supone esconderse, quedar apagado ante la realidad de lo que nos envuelve a todos. La autoestima sube como asciende nuestra posición. No tengas dudas, si quieres estar cómodo ante tu propia realidad, siéntate alto, siéntete alto.

Sobre todo son arañazos en las paredes de la vida

Estamos rotos por dentro, pero intentamos que no se nos note. Las heridas son sobre todo de arañazos, de roces con las paredes de la vida. Pero no importa, nos vamos sabiendo adaptar al ambiente. Todos los coches con los años van teniendo heridas y rozaduras ¿no?

Las escaleras sirven para subir o para bajar?

Como siempre, al fondo está el infierno, el calor del fuego que podría subir y quemarnos, el ancestro malicioso y esondido. Arriba está la luz, el cielo, la salvación. Pero tengo una duda, siempre la misma. ¿Las escalaras sirven para subir o para bajar?

Contra el viento, pero a favor de los cimientos

Contra el viento luchamos todos, pero no siempre desde la fortaleza de sabernos duros y fuertes ante cualquier tipo en embates. A veces se nos ve muy fuertes, pero si la base que nos sujeta sobre el suelo no tiene contundencia, un simple viento lateral nos puede derriban aunque aparentemos muy fuertes. Cuidado pues con los cimientos de nuestras ideas y formas.

Escribir con las manos, nunca con los dedos

Alguien se puso a escribir en la pared sin tizas ni lápices, empleó el grafismo en relieve, los trazos gruesos de lo que mas cerca tenía. 

No sabemos qué quiso decirnos, aunque sus intenciones eran las de no decirnos nada.

Es una luz que vuelve, pero no siempre vuelve

Vuelve, a veces vuelve pero no siempre vuelve. Sólo a veces, cuando menos te lo esperas, cuando la luz se quiere ir y todos nos unimos para retenerla. Es una luz que vuelve, pero no siempre vuelve.

Fotografía de Miguel Puente Ajovín

No va en busca de la libertad, viene de ella

No va en busca de la libertad, viene de ella. 

Transcurre calmada mirando el agua, aunque no se note la mirada. 

Busca el mantenimiento de la vida, busca comida. 

Sabe que en un instante, cuando toque, tendrá que bajar con rapidez en busca de la muerte. 

De la del pez, claro. 

Viene de la libertad, de la suya, de la de todos.


Fotografía de Miguel Puente Ajovín

El extraño caso de la falsa ventana que muy pocos ven

Y no supe asomarme lo suficiente, como para saber si todo él era blanco.

Pero me lo imaginé y con eso y ya conformado, me fui en busca de otro.

Nada hay como ser cazador de imposibles. Cada vez que logras uno te sientes el rey.

Aquella ventana se quedó, pero no todos saben asomarse a ella. Incluso ni saben que está.

Casi al final, en el camino del mar que finaliza

En la orilla de un Atlántico cercano.

Esperando que los aires le golpeen todos los días, antes de que las aguas se la lleven.

Los verdes del mar, sujetos con clavos, para no perderlos.

La calma de color, los ojos del mar.

Casi el final, casi al final.

Las puertas te permiten entrar. Y salir, que no sé qué es peor

Las puertas te permiten entrar. Y salir. O simplemente mirarlas y creer que detrás hay alguien mirándote a tí también. Una puerta es un freno, pero también es una oportunidad, el inicio de una historia, un lugar para tocar y esperar. El lugar tras el cual hay otro mundo y desconocido. No es un viaje a dentro, puede ser un viaje desde fuera.

Tenemos la seguridad de que empezamos la vida ganando la batalla

A cada uno nos corresponde una luz, un momento, un instante de vida, un trayecto entre un huevo y una gallina. Ese espacio es secreto, es inmenso, es una batalla en busca de la luz, es una lucha encarnizada por llegar a la tranquilidad del tronco madre. A cada personas en concreto nos queda la seguridad de que empezamos la vida ganando la primera batalla.

Obra de Ree Morton. 1974. Museo Reina Sofía, Madrid

¿Por qué se llamará Cuesta de la Sangre?

España es tierra de bellos nombres en las calles. Con los años hemos ido cambiando estos nombres tan hermosos por referencias a personas que creemos importantes. Pero a cambio hemos suprimido los vitales nombres que desde los ancestros de la historia se fueron construyendo sin saber en muchos casos el motivo. Cuesta de la sangre. Extremadura.

La piel aragonesa de un anciano metálico

Es la simple piel de un anciano vagón a punto de irse a la basura. Es la dejadez pues otros a su edad están en muchas mejores condiciones. 

Es Canfranc y otro abandono más, que se está intentando revertir.

Si existiera la nada, ya no sería nada

No es un “lo” aunque tampoco es algo bello. Diríamos que se asemeja a un agujero negro sin serlo, pero tal vez queriéndolo ser.

Puede parecer imposible que un árbol contenga en su corazón un simple agujero negro, un “nada”, pero la nada no existe. Si existiera la nada, ya no sería nada.

Las sombras sobre las sombras hacen sombra

Las sombras de las sombras eran un caos de oscuridades que se entrecruzan. Sobre ellas la realidad. Pero a veces son las sombras las que toman el protagonismo de las realidades.

La otra opción es no viajar, pero más aburrida

Nuestro primer día fue maravillosamente atrevido. Creímos y sin equivocarnos que todas las gentes eran buenas y agradables. Era la única manera de ser feliz en aquella tierra de la Edad Media y soñar que habíamos volado hacia el tiempo pasado. Un taxista nos llevó a un barrio que según él no era visitado por los turistas. Y efectivamente parecía que allí solo estaban ellos y nosotros. Muchos de ellos y solos nosotros dos. Nuestros ojos estaban más que abiertos. Y de esa manera aprendimos a ser atrevidos y a fiarnos si se viaja. La otra opción es NO viajar.

No siempre dos son más que uno

No siempre dos se ven más y mejor que uno. Ocupan más espacio, eso sí, pero a veces uno oculta al otro o se solapan las miradas o simplemente no aportan nada ni en común ni como complementos. Es el momento de tener que tomar decisiones.

Dos cerraduras que se complementan. La joven y la vieja

La modernidad logra con lo mínimo resolver mejor lo que antes se necesitaba lo máximo. Un simple candadito diminuto hace lo que no logra la gran cerradura de mucha edad. Sujetar para que no se pueda correr el resbalón. En la Edad Media no tenía candados tan pequeñitos. Cachis.

Toda libertad tiende a ser peligrosa, pues se contagia

Los marcos ayudan a las paredes y al contrario de lo que piensan las buenas personas, a separarse de la posible contaminación de los cuadros.

Lo importante es que las paredes sigan limpias de influencias pues así están preparadas para todo tipo de ideas. Incluso para las buenas.

Para eso los marcos son insustituibles, pues encierran las atrevidas sensaciones de las obras y no dejan que se salgan en busca de paredes vírgenes.

Toda libertad tiende a ser peligrosa, pues se contagia con facilidad.

Con una simple línea comenzó Velázquez: Las Meninas

Las rayas son los elementos más sencillos de construir y por eso de ser copiados. Una línea es lo primero que aprendemos a realizar en cuanto nos dan un trozo de algo que raya. En ese momento estamos creando —que en realidad es copiar— lo que nuestro cerebro imagina.

Luego con los años nos van enseñando a olvidarnos de todo eso, a no seguir copiando las ideas que imaginamos, no vayan a ser peligrosas para el resto. 

Y se nos olvida hacer rayas. ¿Cuánto hace que tu no has hecho una raya de colores sobre un papel? ¿lo ves?

Hacer rayas es importante. Sobre todo para las rayas, pero también para ti. 

Una raya trae una pincelada, una de ellas nos lleva a una mancha controlada y esta a una obra de ARTE. 

No es más. Simplemente es copiar lo que imaginamos, empleando nuestras manos, la luz y el color.

Tu tiempo siempre es mi recompensa. Tic, Tac


Tic, tac. 
Tic, tac. 
El tiempo es la duda, la verdad, el vehículo, el orden que nos obliga. 

                    Sin tiempo no hay libertad, no hay disfrute, no hay sabor. 
                    Somos tiempo. 
                    Valemos lo que el tiempo. 

Tic, tac. 
No te hago perder más tiempo. 
Tic, tac.

Las paredes también lloran; pero en silencio

Las paredes lloran, muchas veces sin decirlo pero lloran. Que estén quietas no quiere decir que no se den cuenta, simplemente observan y aguantan, pero a veces lloran. Incluso a veces más que algunas personas que son más ásperas que las paredes arrugadas. Llorar es tener sensibilidad y eso aunque muchos creen lo contrario, es sensación de estar vivo y de saber vivir, pues tanto se disfruta lo hermoso de otra manera como se sufre el dolor desde otra posición.

La artificial manera de ser natural…, si existen

El mundo natural a veces, resulta como de plástico, increiblemente bello para ser auténtico. 

Así que no debemos engañarnos, podría ser que simplemente nos estuvieran engañando en nuestra mirada. 

¿Y si no existen y sólo son un deseo de agradar?


Si eres metálico es muy complicado volar por libre

Parecía que el monstruo se quería escapar hacia fuera de la imagen, pero los clavos no le dejaban. 

Ser de metal es un problema para intentar volar, aunque seas un monstruo alado con cara de muy mala leche.

Las heridas lógicas con la sangre ya seca

Cuanto más herido me siento, más débil noto las defensas. 

       Es como si fuera perdiendo la fuerza que sólo me sabía dar la energía de la juventud. 

Pero esos periodos nunca suceden, simplemente te atraviesas, pasan por encima sin dejarte disfrutarlos con sabor. 

Cuando quieren saborear la juventud pausada, ya empiezan a notarse las arrugas de las heridas. 

La edad no tiene nada que ver con la juventud, es otro asunto.

¿Estás seguro de algo? Yo dudaría

Las parejas se atraen, se atrapan, se complemente solo con la mirada del espectador. Incluso muchas veces engañan y nada de lo que aparentan es cierto. Simplemente un trampantojo para disimular. Pero posiblemente nada existe si no es en la mirada del que nos ve. ¿Tu estás seguro de que en realidad esto que estás leyendo lo ha escrito alguien? Mira que en los últimos tiempos las frases las cargan las máquinas.

El hambre y los malos Obispos producen estas caras

La Inquisición aprendió a clavar en las paredes a los bichos malos, según sus particulares normas asquerosas, viendo brujas y demonios donde los demás hoy veríamos simplemente rebeldes contra el poder de aquella Iglesia. Algunos condenados siguen aguantando en las paredes, para no tener que bajar y encontrarse con los obispos de mala baba y mano larga. Se han convertido en fósiles y aguantan el agua que les echen, pero es que han pasado muchos siglos. La mala cara es normal, pues llevan muchos años sin probar bocado.

Cuidado con el demonio, que sale a las 13 horas de la noche

No me importó mucho el reloj, ni la hora que marcaba, eso lo más mínimo en el momento. Me llamó la atención el bigotudo ser extraño que sujetaba sobre su cabeza el reloj blanco de la Catedral de Santiago de Compostela.

Esta torre alberga la mayor de las campanas de la Catedral de Santiago, conocida también como Berenguela. La original del año 1678 se rajó y fue sustituida por la actual, que pesa más de seis mil kilos y suena con un profundo “Do” cuando el reloj del siglo XIX, con su única aguja, marca las horas.

Dicen los viejos del lugar que si alguna medianoche toca no doce, sino trece campanadas, el demonio gozará de una hora mágica para andar suelto por Santiago en busca de almas perdidas o con ganas de marcha. Ojo pues.

Un simple saco de vitalidad natural y encerrada, de Zaragoza

Unas simples semillas, envueltas en unas cápsulas para preservarlas de los locos animales que todo se comen o recogen. Una semillas que guardan la vida dentro, envueltas en una belleza curiosa. Un saco de vitalidad encerrada.

Colores en una escuela pública de Zaragoza

Es la fachada de una escuela pública de Zaragoza. Una cuestión de coherencia. En una edificio público donde se imparte y regala color de vida, qué menos que darlo a entender desde la propia fachada. Si dentro hay color y alegría, fuera debe avisarse y enseñarlo sin reparo.

Los pechos temblaban tanto que quedé sorprendido

Pues sí, la verdad, me quedé sorprendido de aquellas calabazas que se movían acompasadamente porque llevaban un tacón ligeramente más alto que el otro. 

Me lo dijeron en un campo de girasoles. 

Si quieres que los pechos semejen que flotan al andar, nada como llevar un zapato más alto que el otro. Engañarás al que te contempla los pasos. 

Y claro, me quedé sorprendido.

Sabina Blasco y sus naturales miradas de ayuda

La artista Sabina Blasco nos dejó en su “jardín espiritual” esta balla imagen. Cuidado pues se nos puede comer si no estamos atentos a vivir en conjunto con la naturaleza que nos rodea. Es una ayuda, pero es obligada. O la miras con alegría o te convertirás en una tristeza seca.

La delicadeza de una escultura callejera en madera

La delicadeza de una escultura callejera aprovechando un tronco seco. Es un parque de la ciudad de Palencia, es un detalle que aparente ser una delicada mano que sujeta un elemento esférico, pero podria significar lo que quiera el visitante. Cada uno veremos lo que deseemos en ese momento contemplar.

Flor provocadora. Pero no sé por qué

No me gustaría ser flor por lo poco que se vive, pero por belleza me encantaría. Colores vivos, engaños frágiles, diseños sencillos pero rompedores, osadía en las voluptuosidades, cambios diarios de las formas, dependencia total de la naturaleza.

Unas amigas, que se han arrugado en cuanto ha faltado la luz

Una pareja de flores, de amigas, de sensaciones, de colores contra el blanco. Una simple pareja. Estas flores se abren a la luz y llenas de morados las paredes, pero en cuanto las sombras se empiezan a apoderar, se encoges sobre sí mismas y se arrugan. Aun así, siguen siendo maravillosas.

Llámame, pero sin elle

Entre el batiburrillo de los mensajes de pared, a veces, uno se encuentra con frases hermosas, curiosas, simpáticas, que demuestran no solo originalidad sino buen gusto y sentido de saber jugar con las palabras. Entre tanto barullo que sobresalga una simple frase es un éxito para el escribidor.

"Llámeme, pero sin elle"

Vive el mundo a tu manera. Si te atreves

¿Probamos a vivir el mundo a nuestra manera? Nos hemos encontrado un mundo organizado, controlado por todos los que se esconden, pero es que además el mundo personal también está cogido por las fuerzas que nos lo han montado a “su” gusto y nunca al nuestro. Vive el mundo a tu manera y sé libre. Si puedes.

Teatralmente, sigue siendo un fray Escoba

Nada como una buena iluminación teatral para convencer, para meter en éxtasis las miradas y llegar a creer en lo complicado. Los griegos sabían mucho de teatro, los romanos también. Así que desde entonces bebemos de sus conocimientos y juegos de estructuras. También en la religión católica.