La Catedral del Mar de Barcelona atrapa las grandes piedras hacia el techo

En el siglo XIV se construyó esta Catedral del Mar, Santa María del Mar, por los góticos que vivían en la Barcelona del mar, del transporte, del comercio marítimo. Y supieron cuidarla para que ahora nosotros la podamos volver a pisar. Nunca pudieron sospechar que entraríamos con tantos cachivaches en los bolsillos.

Imaginemos un enorme templo de piedra, que como si de una construcción elemental fuera se van poniendo unas piedras sobre otras hasta construir un enorme templo. 

Pero imaginemos por un momento que lo hubieran construido de la forma más sencilla de todas, girado 180º de arriba abajo, con el techo en el suelo y las columnas levantándose hacia arriba. Sería la manera más sencilla de ir edificando piedra sobre piedra, con la gravedad atrayendo hacia el tejado (que estaría en el suelo) cada nueva pieza. 

E imaginemos que tras terminarlas, alguien fuera capaz de darle la vuelta, de volver a girar toda la construcción otra vez 180º para que quedara definitivamente de pie. 

Esa es la sensación de esta templo de Santa María del Mar. Todas las ornamentaciones de las columnas, la gran altura de estas, parecen atraer todo hacia el techo por la gravedad invertida, atrapar las piedras de las columnas como si fuera un enorme imán, todo menos los espectadores, que nos convertimos en pequeños elementos sin importancia en un interior enorme deonde parecemos insectos que nos movemos.