México lindo y querido, aunque esté lejos de su patria

La inmigración siempre es negativa para los países que pierden personas. Y en muchos casos para las personas que pierden su país. Pero todos debemos tener la libertad total para elegir nuestro futuro, nuestra cueva, nuestro lugar para sentar nuestro culo. Nos puede parecer que las personas se equivocan cuando deciden emigrar ¿pero quienes somos nosotros para opinar sobre ellos si nunca nos hemos visto inmersos en sus circunstancias personales? Esta fotografía es de la Gran Vía de Madrid.

La ilusión de trabajar para crear más ilusión

La ilusión se vende disfrazada de diversos colores. A veces se regala y otras se entrega por pocas monedas, con tal de poder sobrevivir a los duros momentos. La ilusión puede ser una mirada, un instante de creer que es posible otro mundo, el pensar que podremos salir de esta con ayuda del trabajo o de la suerte. Siempre el color se apodera de las ilusiones, pues sin él no es posible creer en lo imposible.

Cómo sobrevivir vestido de monstruo? O mejor vendiendo ilusiones?

En todos los lugares del mundo hay pequeños monstruos callejeros que nos ayudan a girar la cabeza y disfrutar del paisaje urbano con más simpatía. Son estatuas humanas o son simples ciudadanos que pasean a nuestro lado. La diversidad de las personas es tan amplia que nosotros mismos resultamos raros para muchos de ellos. En parecida medida a como nos parecen ellos a nosotros.
En el Madrid de la crisis se juntas ayudas necesarias para poder seguir viviendo, mejor dicho, sobreviviendo. Y a veces están juntos los unos a los otros. Loterías u hombres estatua que asustan. Todo sirve si con ello se puede comer y estar caliente.

Tres inseparables compañeros. Una joven, su fiel amigo y un violín

La timidez va muchas veces unida al ARTE, a la música o a la pintura. Necesitamos envolvernos en algo añadido para sobrevivir ante la dura vida. Esta joven artista deleitaba el centro de Madrid con su suave violín, casi sin querer hacer ruido para no molestar. Pero un violín necesita sentirse seguro para ser aprovechado. Y por eso la joven tenía a sus pies un amigo, tumbado y esperando a que la música acabara para poderse ir a casa. Ella sin el fiel amigo no sabría tocar tan dulce. El violín sin el perro no sonaría igual. Cada uno cumplía con su papel en la vida.

La noche es de los murciélagos. Bebidos o sin beber


Por las noches hay que pasear en silencio para no despertar a los fantasmas. Los colores vienen solos, pero debemos ir despacito para no molestar a todo el barullo que se monta entre vampiros y murciélagos. Las golondrinas están avezadas pero enseñando solo su pico afilado desde la boca de su nido. No empiezan a volar hasta que el sol choca contra las primeras fachadas. Sabes que la noche es tiempo de murciélagos negros y levantiscos.  Algunos de ellos incluso van bebidos de gin-tonic.

Consiguieron que me perdiera justo en la puerta de entrada

Al llegar a la puerta de entrada me invadió el miedo.
Colgadas sobre unos clavitos ténues, sin gracia ni fuerza, se sujetaban seis posibilidades.
Lavatrice. Décimo. Scala Emergencia. Lato Servize.
Simplemente iba a mi casa.
Me quedé mirando y me volví sobre mis pasos.

Dos flores amigas que se acercan hasta tocarse, como si fueran amigas

La amistad es cuestión muchas veces de cercanía, de tacto, de tocarse y acercarse hasta lograr el abrazo que sirve para compartir espacio e ideas. La amistad necesita del contacto físico, de compartir las miradas y las sensaciones. Es imposible lograr amigos auténticos a través de sistemas donde no nos podamos mirar a los ojos, donde sea imposible abrazarnos, carnos al menos un beso de respeto.  Los sucedáneos solo sirve hasta el momento de la verdad.

La hormiga que viajaba en amarillo


A veces también las hormigas hacen su trabajo de flor en flor para con sus pasos ir llevando polen de un sitio a otro y de esa manera dejándolas fertilizadas para el fruto. No todas las flores son de manzanas o de cerezas, pero todas son maravillosos milagros naturales. Hace unas semanas aquí no había ni color ni formas, ni hormigas, ni verde. Solo unos palitos secos y apagados. Es la vida.

A la dama de la noche se le hizo de día, vestida de blanco cal

A la dama de la noche se le hizo de día recogiéndose hacia su casa. Iba de blanco letal, de blanco miedo, de luz reflectante para distinguirse de las damas de día, que siempre van de colores y se disuelven por la noche en busca de aletargados hombres de sexo. Se movía rápida, sujetando su andar para que no se le cayera ningún trozo de su papel blanco cal. No tenía semblante pues le habían restado la boca en algún movimiento extraño durante la noche. Una mujer sin boca ya no es nadie pues pierde la sonrisa.