Andamios para ser testigos de que nada se mueve

Son andamios para no andar, para sujetar, para soportar el peso sin doblegarse. Son los testigos que nos avisan si aquello se mueve, luego son los que siempre deben quedarse quieto ante cualquier iniciativa de los techos. Si eres un testigo está prohibido ser innovador y moverte del sitio. Si lo haces creas preocupación cuando no susto.

Las líneas siempre sujetan la mirada, encajan y encuadran obligándote a mirar de una forma determinada. Un espacio con líneas te secuestra la libertad de mirar como te apetezca, ya no eres libre para observar a tu gusto pues te dominan.