Me encontré con un sueño que no me pertenecía


Ordenaba mi cabeza cuando me encontré con un sueño que no era mío.

¿Qué hago?, me pregunté.

Tuve miedo de que se notara el robo, pero me lo guardé por si me lo reclamaban alguna vez.

Escultura silenciosa, esperando tu mirada

Siempre es buen momento para adivinar, para reencontrarse con los formas escondidas por los artistas que colocan ideas para hacernos ver. Las prisas no nos dejan ver lo que no es excesivamente claro y obvio. Por eso a veces hay que pararse, observar junto al tiempo y dejarse llevar por la imaginación.

Esta porción de escultura está en la Plaza Colón de Madrid, esperándonos unos instantes de atención.



También las paredes pueden ser amigas


¡Contra la pared!, me dijeron sin saber, que aquella madera me resultaba amablemente conocida.

 Con mucho gusto, les respondí.

Puse al cielo como testigo de mis miedos


Puse el Telediario y no me gustó.

Abrí elperiódico y me asusté.

Conecté la radio y los gritos me espantaron.

Levanté la persiana y me puse a mirar el cielo.

Soñaba con el verde esperanza que cambiaría mi vida


No tenía más que ganas de soñar con la esperanza. Pero sabia que era muy costosa de conseguir. Aun así me empeñaba en ella como elemento imposible. Era cuestión de esperar otras semanas más, soñando.

Saludo a la niebla del invierno, hoy en otras tierras


Arde el día de verano calor. Añoro las mañanas de niebla, quedando envuelto dentro de la fría nube de mi cielo. Miro en el armario y siguen allí esperando, los abrigos de lana. Les saludo y me despido.

Me dan miedo las violencias abiertas


Me dan miedo las violencias.  Sobre todo si son con la razón y están abiertas para poder entrar.

Dentro sigue habiendo una persona con miedo


Dentro se escondía una persona que fue niño. Dentro había unos sentimientos de pena, de dolor, de tristeza, de miedo, de injusticia. Fuera estábamos todos los demás.

La soledad de la casa vacía que estuvo llena de recuerdos


Aquella caseta estaba vacía pero la recuerdo cuando de joven íbamos a jugar a su interior.

Ahora no me apetece verla de cerca, pues me dan miedo los recuerdos perdidos.

Triste gaviota de viejos sueños


Triste estabas aquella mañana triste. Yo me iba y tú te quedabas cansada de tanto recorrer las mismas farolas. Ahora te vuelvo a ver y me entran ganas de volver para saludarte. Ya no estarás allí.

El agua se rompe al chocar. Como la vida si la malgastamos


Se nos rompe la vida, es cuestión de edad, y por ello no saber aprovecharla es ayudar a romperla a jirones. No ayudemos a perder lo único que no se puede comprar.

No hay experiencia en morir. Nadie ha muerto dos veces


Tenemos que nacer desde la soledad y morir hacia la soledad. Cuando las luces interiores se apaguen nos quedaremos solos y en silencio. Rodeados de vacío.

Hay que gozar del máximo de colores en la vida


Amaba mirando los colores de tu ojos, pero me perdía los tonos del resto de la vida. Tuve que ir cambiando poco a poco.

Como gota de agua tropezando con su roca; así me siento yo


Desearía también poder saltar como tú.
Pero no sabría levantar la mirada mientras caía el pozo.
Creo que me intentaría agarrar a la piedra, y así no se puede jugar a seguir viva.

La normalidad excesiva es muy mala para la libertad



Si, muy posiblemente
las normalidades excesivas sean tan malas
como las extravagancias controladas.

Después de sembrar hay que recoger fruto. Pero en medio, hay que regar



Las personas se unen para hablar, debatir imposibles o soñar,
mirar al cielo y temblar, creer incluso que es posible volar.

Las personas se acoplan sin mirar, gritando en silencio,
rompiendo un casi imposible, sembrando cereal en primavera.

Yo sueño en colores, en los colores de las gominolas



Los colores ayudan a la alegría del momento, pues envuelven la vista de pequeñas mentiras.

Si hay que soñar, al menos lo haremos en colores.

Hasta una gaviota es más que yo


Aquella mañana me imaginé que era yo el único que te estaba mirando; amanecer extraño.


Pero enseguida observé a unas de gaviotas que miraban desafiantes por osar ocupar su espacio. Me fui preocupado de lo pequeño que era.

A veces las brujas no son negras, para engañar mejor



No todo lo que vuela es palomo, ni todo lo que abraza es buenaventura.

Hay que estar siempre con los ojos bien abiertos, para que no se nos metan miedos infundados.

A veces, con quien estamos de por vida, nos produce miedo



A veces las compañías son tan horrorosas, que lo mejor es no mirarlas a la vida y disimular escondido en uno mismo. No siempre somos capaces de elegir.

El vuelo de la cigüeña en mi ciudad, es atrevido



Me impresionó tu manera de gritar antes de iniciar el vuelo, erguida y elegante en rojo.

Luego, al verte pasar, supe que eras tan importane como parecías desde abajo.

La flor del manzano que lloraba



Eras blanca hasta que observé los brillos amarillos en tus ojos, hasta que vi colgar las lágrimas de la alegría desde el centro de tu corazón.

Seguías siendo blanca, pero ya estabas llena de pasión.

Tengo dudas con la pared de mi vida



De arriba abajo, siempre de arriba abajo. Bueno, no. También de abajo arriba, de abajo arriba, como subiendo y no como bajando.