Una piedra escondida en sí misma me enseñaba la belleza


Caminando vi una piedra encastrada en el suelo.

¿Cuanta piedra quedará por debajo, sin ver?
¿Será más hermosa la que queda tapada?

Pasé de largo.

Agua negra de noches caducadas


Bahía de agua negra, sensación y espacio, lentitud en los movimientos, 

dulce sabor a sal de invierno, negra agua de noche clara, blanca espuma, 

¿estás vacía?, ¿qué hay detrás de tu mirada? ¿y por debajo de tus entrañas? 


Me repites el mismo sonido amigable que obliga a tocarte ¿me dejas?


Los hijos del purgatorio. O del futuro

¿Que qué son los hijos? pues en apariencia el futuro, pero a veces te sale mal el experimento y te entran ganas de anclarte en el pasado. 

Eso si, cuando te salen bien te das cuenta de que no mueres, de que seguirás dando pasos por las colinas aunque ya no las veas.

Se habla de la reencarnación, del cielo o del purgatorio. ¿Es que todavía hay dudas?

Hay que cuidar y retocar las imágenes que publicamos en internet


 Podría haber elegido otra imagen publicada en otra página de internet, lo siento por el responsable, pero es elegida al azar, pues son centenares todos los días, los que llegan hasta mis ojos sin calidad, sin retocar, sin un mínimo tratamiento hasta convertirlas en algo util.
Las imágenes en la páginas de internet hay que mejorarlas, cuidarlas más, retocarlas. Es hoy muy sencillo, y lo digo desde el conocimiento de más de 30 a´ps retocando imágenes cuando esto se hacía en película y con productos químicos.
Gracias a los propietarios de la imagen por su comprensión al utilizar su imagen como ejemplo de lo que se puede hacer en menos de dos minutos por alguien que entiende un poco y en menos de un minuto por un profesional. Estoy seguro que les ayudará a mejorar su interesante página en el futuro. Pero esto vale para centenares de lugares muy interesantes y muchos de ellos profesionales. Si, todos nos equivocamos, faltaría más, es lógico, como lo es intentar aprender.

Llueve tras los cristales, abro la ventana y bebo


Llueve. Veo el gris tras el cristal y se apagan los deseos de salir. Pero recapacito y pienso en los tiempos que llevo sin calarme por la lluvia. Una mujer joven hace malabarismos para no mojar la barra de pan recién comprada mientras el aire le mueve el paraguas. No sabe que la observo; se para; avanza, lo ha conseguido. Saco la mano por la ventana y algunas gotas golpean mi dorso con la furia de una mañana dura. Dejo que me enseñan sus fríos y la miro mientras se me escurre el agua entre los dedos. Me da envidia no salir hasta notarme idiotamente mojado; sigo dudando mientras me seco la mano contra el pantalón. Respiro profundamente el aire húmedo que noto diferente; huele el aire a invierno; me ayuda a respirar mejor, a sentirme más joven. Llueve.

Consideraciones personales sobre el Centro Nacional de Arte Reina Sofía

No todo lo que se expone en los grandes museos de Arte Contemporáneo es ARTE. El Centro Nacional de Arte Reina Sofía, debería seleccionar algo más algunas temporales y sobre todo trabajar más la divulgación y los espacios en su colección permanente. Llenar las paredes de decenas de obras, posiblemente interesantes para una exposición temporal en una sala importante, pero no para ser obras que se exhiben en el Reina Sofía, mucho menos si forman parte de su obra permanente, es uno de los errores complicados de aceptar.
Personalmente me aburre una pared llena de pequeñas obras. Admiro las obras de pequeño formato —también—, pero seleccionadas y puestas en valor. No sirve enmarcas y colgar obras en papel a decenas, formando un posible todo que amalgama sin destacar en la nada. Esto puede servir, insisto para una temporal en una sala privada o pública, nunca creo, para un Museo de la categoría del Reina Sofía.
Y si caso, en aquellas temporales divulgativas de una tendencia, de un artistas, de un momento, no estaría nada de más que junto a cada obra se hiciera un comentario explicativo de su sentido, su historia, su autor. En una exposición como Fundación MAFRE, “Made in USA” además de disfrutar se aprende con materiales mucho más interesantes y trascendentes que los en las mismas fechas se exhiben en el Reina Sofía. Para gustos está el arte, sin duda, pero el trabajo bien hecho tal vez se pueda replantear.

Madrid es para mi la gran evasión hacia el final desde el principio

Madrid me envuelve,
hasta transformarse en ganador de la ilusión,
en ciudadano de lo profundo,
en público viandante que conquista.

Madrid me sueña,
le sueño,
la adoro,
me conquista.

Madrid es mi pueblo joven,
mis añoranzas,
mis invasiones,
mis historias.

Ante el asombro de la nada está la sabiduría de saber que esconde el todo


Hemos comenzado el año con calma asentada sobre las bases de la nada, con lentitud elegida, rodeado de la familia y las circunstancias, buscando alternativas a la inactividad, deseando encontrar nuevos caminos todavía inexplorados por mi.

Lo maravilloso de un Año Nuevo son sus 365 páginas vacías, en blanco, esperando con ilusión que cada uno de nosotros las llenemos de nuevos polvos, de más actividad inexplicable, de diferentes posos y lodos. Lo maravilloso es lo que nos queda por escribir; encontrar a los lectores que todavía no saben que algún día me leerán. Lo increíble es tener ganas de seguir peleando por la nada, sabiendo que detrás de ella se esconde el todo.