Me gustan los amarillos sobre el cielo

No sé si las alturas tiene algo que ver, pero me embriagan los amarillos en el cielo, los verdes flotando sobre las nubes, los rojos amenazando el vuelo de las gaviotas. Debe ser que los colores raros me asustan o tal vez que no esté muy acostumbrados a los imposibles. Sin ánimo de ofender, pero pedir que de vez en cuando me cambien los colores del cielo podría ser un imposible, así que me los imagino.

El viejo niño bobo


El niño bobo tenía padres bobos
había aprendido simplemente fijándose
y lo había hecho muy bien pues los superaba


Nunca llegué a saber si ganaría
la vejez inevitable que todo ser humano
se reserva para cuando las ganas se han olvidado


Miré de refilón casi por última vez
al niño bobo que respiraba tranquilamente
sin saber que había aprendido a envejecer por fijarse

La calma de la calma calmada



La calma de la calma

La tranquilidad de lo inevitable

El silencio del suspiro

El respirar natural del herido

Asumir lo sencillo

Actuar como si todo fuera normal

Controlar lo controlable