La libertad del ajeno a la vida


Nadie es ajeno a nada. 

Bueno, tal vez los libres pueden ser ajenos a algo, 
pero casi no hay libres vivos.

Nadie está vivo siendo ajeno.

La daga que no sabía hablar despacio



No me daba igual lo que pensaran los otros
así que puse empeño en sonar creíble
en musicalizar mis frases
en leer pausadamente y vocalizando.

Pero no entendieron mi diatriba
creyendo que les estaba vendiendo una luz
cuando lo que yo quería hacer
era convencerles de la muerte.

Hablé de japoneses adolescentes
de moscas del vinagre que se repetían
de ahorcados de pueblo en viga ajena
de viejos abandonados a la soledad.

Creo que les sonreí con excesiva cautela
esperando venderles mis ideas,
pero ellos confundieron la amabilidad
y me vieron optimista y educado.

Cuando degollé al primero con mi daga, se quedaron todos sorprendidos.

Una pintada que habla sobre la vida y la muerte


A veces una frase puede mostrarnos una forma de pensar pero tambien nos puede ayudar a compartir esos sentimientos para dejarlos volar. 
El autor de la pintada, que además de ese escaso mensaje dejó una frase dura, no sólo manchó una pared con un grito, también dejó plasmado un sentimiento que mueve sensaciones.
Sin duda eso es ARTE BRUTo (brut = sucio), nos consigue hacer pensar y a la vez, sufrir o gozar. Cuando nos preguntamos qué es Arte, y encontramos enormes dudas para respondernos, estamos dando valor a todo tipo de expresiones que utilizan desde la literatura a la música, desde la pintura a la escultura para motivar y mover sensaciones.
Es también una mancha, un acto incívico, ahora en que es muy sencillo comunicar al mundo tus pensamientos a través de internet. Y no manchamos.
Así que por muy valioso que nos pueda parecer el mensaje, las formas lo matan antes de nacer.

Último suspiro de amor


La escuché suspirar y al mirarla, observé el miedo en sus ojos
Me acerqué suavemente y sólo supe besarla en la frente

Cómo curar las heridas internas que no sangran pero duelen


Hoy me han abierto en canal. 

Han rebuscado entre mis entrañas para sacarme los sapos.
Pero no lo han conseguido.
He mantenido la serenidad y la cerrazón de palabra.
No han logrado hacerme perder los estribos.
No han encontrado la llave de mi corazón.
Se han ido de vacío.
Espero no verlos cerca nunca más.
Se merecen el olvido.

Yo mismo me he cerrado las heridas.

La gaviota descansada


Me miraba mientras la enfocaba con mi cámara
pero como buena profesional de la magia
miró hacia otro lado en cuanto disparé la mirada
intentando distraerme para no verla

No quiso volar hasta que terminó de otear la playa
su particular horizonte

Practica sexo con una mano. Escribe con la otra.


Las ganas de escribir surgen escribiendo
Las de hacer sexo, practicando
Las de sentirse sólo, abandonándose

Hay que escribir en compañía practicando sexo con la otra mano
,,

MI perro me pide hablar conmigo. Yo hablo con mi perro.

Tengo al perro a mi lado. Me habla y se queja. Me pide salir a la calle. Me habla con varios tonos. Es un perro muy serio que pide lo justo, es decir casi siempre. Mi perro habla mucho. Más que algunas personas. Pero en un idioma que sólo entendemos él y yo. Las personas hablamos del silencio, desde el silencio, pero a veces también desde la excesiva verborrea, desde la pérdida de control, o con una tontería no escondida. Es complicado saber medir bien el silencio, estar callado cuando hay que escuchar, hablar medido cuando esperan una frase corta, tener discurso cuando esperan soluciones, párrafos ajustados cuando esperan conseguir respeto. Es malo no estar a la altura de la palabra esperada. Pero peor es hablar demasiado. Mi perro ya se ha callado. Se ha dado cuenta de que no tengo ganas de hablar con él. Le debo una atención pedida y perdida. Me voy con él a pasear.

Tu vida es una puta mierda…, y lo sabes


Lo grave no es ser un mierda en la vida. Lo tremendo es darte cuenta de ello y no poder hacer nada para evitarlo. A veces no saber es mejor. 

Pero si malo es saber que eres una mierda, peor es que lo sepan los que te rodean y que además sepan que lo sabes y que te lo digan.

Soy un anónimo cualquiera, buscando lo diferente


Soy un cazador de instantes felices, de sensaciones extrañas, de imágenes exclusivas, de miradas nuevas, de colores curiosos. 

Soy un tipo con la suerte justa para seguir disfrutando de lo diferente, para notar el pensamiento ajeno y atraparlo para entenderlo. 

Soy un escalador de paredes horizontales que anda a gatas por la vida para ver todo más grande. 

Soy lo que cualquiera puede ser, pero con el toque justo de inocencia para saber disfrutar de lo diferente o para encontrarlo entre tanta banalidad y repetición.