Hay que mirar hacia arriba. Incluso a veces para ver arte.

Hay que mirar hacia arriba para encontrar la ciudad escondida, tal vez la que quisieron hacer para que no se viera con facilidad, más que por esos pocos que levantamos la mirada al cielo.

El ARTE existe en las miradas, más que en las realidades. Existe al desear que exista.

Rotoarte o el arte tirado en la calle

Fue algo. No sabemos qué. Y ahora sigue siendo algo, tampoco sabemos qué.

Igual ahora es incluso más hermoso a la vista que antes.

¿Quien dijo que no se puede ver ARTE en un montón de chatarra?

La sensibilidad no se vende y claro, no se puede comprar, ni es obligatoria, ni es necesaria.

Eso le da un valor tremendo. La puedes tener o no y no suceder nada por ello.

Las cosas que no tienen precio son las que más valen. 

Creo.



Puede el ARTE crearse de manera espontánea?


¿Puede el ARTE crearse de manera espontánea? Yo creo que si. Esta imagen me puede servir para intentar explicar lo que es el Arte Casual. Veamos este ejemplo de un solar abandonado.

Estaba así cuando yo llegué, y el efecto llamada del cubo de basura tumbado en el suelo, mimetizado con el entorno, como esperando que los arbustos secos se fueran hacia él lentamente, ahora que el calor ya había secado su verde, me pareció llamativo.

Es una lástima que la pared de la izquierda no haya tenido la misma suerte artística que la de la derecha, y esos blancos no ayuden nada a envolver todo, pero lo importante es no tocar. 


Podría haber cortado gran parte de esa zona blanca y haber puesto un encuadre en donde el cubo estuviera esperando desde la zona izquierda. Como se ve abajo. Pero prefería que el cubo fuera el centro. 

Ahora ya tengo dudas. 

La idea de que el cubo estuviera lleno de pinturas y que al caer impregnara toda la pared de enfrente, es potente. Me debería haber movido más hacia la zona del culo del bidón y el encuadre hubiera ganado mucho.

Consejo para aprender a escribir mejor, practicando con truco


Una de las excusas más comunes entre los que gustamos de escribir es que no disponemos de suficiente tiempo libre para hacerlo. Y es verdad.

Nadie tiene suficiente tiempo libre, porque el tiempo vacío no existe. Hay que buscarlo, hay que reorganizar las horas.

Le voy a dar un pequeño truco para que no deje de escribir por problemas de tiempo. Lo primero es que no debe ponerse el listón de la calidad muy alto. Lo importante es escribir. 


¿Usted deja de hablar porque no lo hace igual a un académico?

Intente el siguiente ejercicio.

Piense en una temática que le guste y que domine ligeramente. Practicando mejorará mucho, no lo dude. Puede ser sobre crónica política, social, laboral, gastronómico, educativo, sexo, motor, arte, urbanismo, consejos de salud, o mil temas más que se le ocurran. Pero elija uno y no se salga.

Y ahora la salsa que le dará cuerpo a todo lo que escriba.

Oblíguese a que sus escritos tengan SOLO mil letras con espacios. Que tengan un tamaño entre 900 y 1000 caracteres incluidos los espacios. Con los días tendrá una serie de artículos medidos, temáticos ya demás se habrá obligado a practicar lo que seguro, le ayudará a aprender sin darse cuenta a limar, restar, pulir los textos que escriba.

Ya me dirán si les resulta complejo o sencillo el ejercicio.

Preguntas sobre Arte. Net Arte. Tu Arte



¿Para qué sirve el Arte?

¿Qué es Arte? ¿qué no es una obra de Arte?

¿Es superior el Arte culto que sólo entienden o dicen entender unos pocos…, al Arte Pop?

¿Si la Artesanía hace un sólo ejemplar de una obra se convierte en Arte?

Quien hace Arte, ¿siempre es un artista?

¿Qué valor real tiene una obra de Arte?

¿Quien debe marcar el precio en dinero de una obra de Arte?

¿El Arte efímero acabará con el concepto de Arte mercantilista?



Una potente flor que nos engaña… sin querer

Su color nos puede. Envidiosamente tenemos que reconocer que somos incapaces de copiar sus colores, de lograr esos potentes magentas, esos rojos tan profundos.

No podemos copiar sus colores, incluso los amarillos de sus entrañas se nos pierden a no ser que ampliemos la imagen.

¡Puñetera flor!, qué envidia te tengo.